Momentos de las grandes desiciones /Ec. Mg. Diego Proaño

Columnistas, Opinión

Cuando inicia un año fiscal, bancos centrales y organismos internacionales que hacen monitoreo a las economías del mundo, anuncian las proyecciones de crecimiento de los países en el periodo que comienza. En este contexto y aun sin conocer el porcentaje de crecimiento de la economía de Ecuador en 2018, pero con otras variables, ya se tiene tasas de crecimiento del país para este 2019. El Ministerio de Economía y Finanzas en su proforma presupuestaria manifiesta que espera que Ecuador crezca 1,43%, el grupo Banco Mundial, es más optimista, según sus previsiones seria 1,6%, el Centro de Estudios para América Latina CESLA prevé un crecimiento de 1,4%, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe CEPAL solo cree que será de 0,9%, peor aún el Fondo Monetario Internacional FMI apenas 0,7%, dado las dificultades de iliquidez fiscal, déficit, disminución de reservas internacionales, alto riesgo país, falta de gobernabilidad, denuncias de corrupción y no llegada de inversión extranjera.

Vista la diversidad y amplitud de diferencias entre previsiones propias y ajenas, se vuelve impredecible lo que pasaría con la economía ecuatoriana este año, lo único cierto es que solo el esfuerzo y empeño de cada uno de sus habitantes, empresarios y autoridades, sacaran adelante al país, cumpliendo desde sus latitudes roles y responsabilidades y dando valor agregado cada día. El gobierno tomando políticas publicas adecuadas, equilibradas y coherentes, por ejemplo si se habla de limitación en los ingresos y exceso en los gastos, demuestre una verdadera austeridad, no es posible que se siga incrementando el gasto corriente en compra de bienes y servicios de consumo como paso en 2018 que el Servicio Nacional de Contratación Publica SERCOP, incremento el gasto público de 5.849 millones en 2017 a 6.125,2 millones en 2018, en compras y contratación, se anuncia que dos aviones presidenciales son innecesarios, pero no se vende uno, se dijo que 9 de las 17 empresas públicas son ineficientes, están operando a perdida TAME, YACHAY, TC TV, Gama TV, El Telégrafo, Correos del Ecuador, para citar algunas, pero no se visibiliza gestión para venderlas.

Hay obras del régimen anterior hoy subutilizadas, edificios públicos, hospitales, centros de salud, unidades educativas, centrales hidroeléctricas, proyectos multipropósitos, mega construcciones como los aeropuertos de Tena y Santa Rosa en el Oro, Ciudad Alfaro en Montecristi, UNASUR en Quito, la lista es larga, activos que se invirtió millones de dólares del pueblo ecuatoriano y no traen ningún beneficio a la sociedad, entre otras cosas que no terminan por retomar la confianza y credibilidad a inversores nacionales y extranjeros para que con sus recursos, emprendimientos e innovaciones, levanten la lenta economía nacional que su dinámica, se ve reflejada en un 0,27% de inflación anual en 2018, por la contracción de la demanda, porque la gente sin opciones de fuentes de trabajo, reducen el consumo. Ojala que actores políticos, empresarios y hogares, depongan comportamientos y actitudes y tomen mejores decisiones y acciones, destruir y criticar es fácil, construir y proponer, es lo que se necesita. (O)

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