Las medidas económicas / Hernán Guerrero  

Columnistas, Opinión

 

Se anunciaron nuevas disposiciones para remontar la grave crisis del país por el mal manejo de la economía en el régimen anterior.

Se temía la implantación de severas rectificaciones, especialmente en cuanto a los subsidios para los combustibles. Pero se mantienen, salvo los que se destinan para la gasolina Súper que ha tenido un incremento que la sitúa en 2,90 dólares y en estos días se dará a conocer el incremento del diésel por la fuga y el contrabando que existe especialmente en alta mar y deja a la gasolina corriente, y al gas doméstico en los mismos valores de antes.

Un incremento general de los combustibles hubiera sido una medida que seguramente desataba la inflación y habría dado la razón a quienes, siendo los autores del desastre económico, tienen la audacia de criticar todo cuanto se haga ahora para superar la crisis que causó un economista que se creía a sí mismo como el más sabio y prudente. El despilfarro, la corrupción, fueron los ejes de la conducción de la década, rompieron todos los moldes y dejaron tanto daño.

Desde este punto de vista entonces, no se puede entender la razón de una protesta social, como la del Frente Unitario de Trabajadores, precisamente porque ha subido el precio de la gasolina súper, que no los afecta para nada en su economía personal y significa más ingresos para el Estado. ¡Inexplicable!

 

Ahora, ¿por qué ocurren los déficits? Hay muchos estudiosos que han dedicado páginas y páginas a explicar este fenómeno. Pero una de las más frecuentes, es aquella que dice que los gobernantes, usualmente de países subdesarrollados, desean pasar a la posteridad dejando un legado de obras para que se los recuerde. ¿Cómo se va a pagar eso? Es lo de menos. Es decir, que el ego personal se lo pone muchísimo más adelante y es por tanto más importante que los intereses del país.

 

En otros casos, los déficits ocurren cuando se presenta una desgracia natural, como terremoto, inundación, huracán, erupción volcánica o se entra en una guerra militar. En estos casos está muy justificado que un país se endeude sin mucho razonamiento, se sacrifique por encontrar recursos para salir de la tragedia aunque sabemos, la historia está llena de ejemplos, que de una desgracia no se sale de un año para otro.

Las medidas entonces que tome Ecuador para superar su déficit, producto de un gasto descomunal, tienen que ver con la combinación de más ingresos, recortar drásticamente gasto corriente y, claro, con facilitar la creación de empresas para generar empleo. Lo que se ha hecho va en la dirección correcta. Esto nos asegurará un futuro mejor.  (O)

 

Deja un comentario