Informales y municipales / Editorial

Editorial, Opinión

 

La informalidad sigue siendo un problema latente en la urbe ambateña. Plazas y mercados, así como en diversas calles de la zona céntrica de Ambato, comerciantes informales siguen ofertando productos a ciudadanos, con el fin de subsistir.

Lastimosamente, los enfrentamientos entre la Policía Municipal e informales continúan en los exteriores de mercados. En muchos de los casos, la agresión física se hace presente, volviéndose una situación difícil de lidiar; tampoco se justifica el accionar violento de ciertos uniformados que abusan de su autoridad en determinadas ocasiones.

Ambato, específicamente hablando, se ha caracterizado por brindar un comercio amplio a las diferentes clases de productores, que se han encargado de distribuir sus productos a distintos centros de acopio, bajo un estricto control de calidad, garantizando la legitimidad de su producción, respetando normas sanitarias y evitando el contrabando.

A esto, el ciudadano debe conocer que dichos aspectos, al comprar, por ejemplo, frutas o verduras, deben ser en sitios correspondientes como en mercados de nuestra ciudad para evitar un posible problema de salud por la ingesta de alimentos que, en su mayoría, no cuentan con una supervisión sanitaria y son puestos a la intemperie.

No estamos diciendo a la colectividad que no compre a los informales, ya que, a más de ser vendedores, también son seres humanos que necesitan vivir de alguna manera, pero si debemos respetar el comercio formal de otros comerciantes. (O)

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