Alzheimer y Musicoterapia / Guillermo Bastidas Tello

Columnistas, Opinión

La enfermedad de Alzheimer se ha convertido en una de las dolencias más frecuentes y que más preocupa en nuestra sociedad por el impacto que genera tanto en el paciente como en familiares y los cuidadores.

Debido en gran medida a que los tratamientos farmacológicos no son a día de hoy curativos de esta demencia, planteamos terapias alternativas que mejoren todos los parámetros de la enfermedad.

En este sentido, se conoce la relación directa entre el estrés crónico que sufre el individuo en los últimos años de su vida, y la aparición de los primeros síntomas de la enfermedad destacando la depresión, ansiedad y tristeza.
Y al pensar en los extraordinarios beneficios que tiene la música, estamos desarrollando un programa para valorar el impacto que tendría la musicoterapia en estos síntomas.

Para ello, realizamos una intervención corta aplicando un protocolo estandarizado en la Universidad de los Andes, el cual será presentado en el XX congreso de Neuropsiquiatría en Argentina.

Paralelamente, realizamos cuestionarios estandarizados que miden la depresión y la ansiedad relacionadas con el estrés, y la felicidad relacionada con el bienestar, antes y después de la intervención musicoterapéutica, pudiendo valorar si hay mejoría, y si el empleo de los cuestionarios es adecuado para cuantificarla.

Los resultados obtenidos muestran una gran mejora en los pacientes en relación a estos síntomas, pudiendo considerar por tanto a la musicoterapia como una herramienta terapéutica muy eficaz para disminuir el estrés de estos pacientes.

Con el envejecimiento aparecen diversas patologías pero de entre todas, seguramente sea la demencia una de las que más problemas conciben, ya no sólo al que la padece sino también a su cuidador principal y familiares. Esto es debido al deterioro tanto cognitivo como motor que sufren estos pacientes y que condiciona en gran medida su calidad de vida.

De las demencias, en la actualidad el Alzheimer es la más padecida en la población. Se trata de una enfermedad degenerativa crónica caracterizada por una pérdida de la identidad personal y social (Sagasti y Bernaola, 1998).

Podemos definir la Enfermedad del Alzheimer como demencia degenerativa primaria de predominio cortical e inicio insidioso a partir de los cincuenta años, progresiva e irreversible, caracterizada por pérdida de diversas capacidades intelectuales y cognitivas, lo que conduce a un comportamiento alterado, con pérdida de los hábitos de cuidado personal, deterioro de la relación con las personas y con el entorno, y trastornos neurológico y físicos diversos. (O)

• María Fernanda Paredes L

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