Prestar cuentas bancarias, práctica riesgosa

En los últimos años, autoridades financieras y organismos de control han encendido las alertas frente a una práctica que, aunque parece inofensiva, puede traer graves consecuencias legales: prestar números de cuentas de ahorro o corriente a personas desconocidas para recibir o transferir dinero.
Este mecanismo, utilizado con frecuencia por redes delictivas, convierte a ciudadanos comunes en lo que se conoce como “cuentas puente” o “mulas financieras”. En muchos casos, quienes facilitan sus datos bancarios lo hacen a cambio de una comisión o por aparente confianza, sin dimensionar el riesgo al que se exponen.
De acuerdo con expertos en seguridad financiera, los delincuentes utilizan estas cuentas para mover dinero obtenido a través de estafas, extorsiones, fraudes digitales o incluso actividades relacionadas con el crimen organizado.
Al no utilizar cuentas propias, logran dificultar el rastreo del dinero por parte de las autoridades.
“Cuando las víctimas denuncian el delito, las primeras cuentas que aparecen en las investigaciones son precisamente aquellas donde se recibió el dinero, lo que coloca al titular en el centro del proceso”, explicó Fernando Castro, analista financiero.
El jefe de la Subzona de Policía, Jimmy Viteri, señaló que los extorsionadores utilizan amenazas para infundir miedo en sus víctimas y exigirles pagos.
“Para evitar ser rastreados, los delincuentes no utilizan sus propias cuentas, sino que recurren a terceras personas para que reciban los depósitos del dinero ilícito”, contó.
La policía advirtió que quienes facilitan sus cuentas se convierten en parte del delito. «Nosotros en las investigaciones hacemos el seguimiento de la línea del dinero», puntualizó Viteri.
Como ejemplo de esta situación, se confirmó la detención de una mujer que resultó ser la pareja de un sospechoso que ya se encuentra recluido en el Centro de Privación de Libertad de Santo Domingo.
“Las investigaciones continúan para desarticular las redes que operan bajo esta modalidad”, señaló.
Enfrentamiento legal
Prestar una cuenta bancaria no es un acto inocente. Dependiendo del caso, el titular podría enfrentar investigaciones por delitos como lavado de activos, estafa o enriquecimiento ilícito, incluso si asegura desconocer el origen del dinero.
Además, las entidades financieras pueden bloquear las cuentas involucradas, retener fondos e incluir al usuario en listas de riesgo, lo que dificulta el acceso a servicios bancarios en el futuro.
Castro, advirtió que la responsabilidad recae directamente sobre el titular de la cuenta, ya que es quien autorizó su uso, independientemente de si participó o no de manera consciente en la actividad ilícita.
Modalidades comunes de engaño
Entre las formas más frecuentes utilizadas por los estafadores se encuentran: Ofertas de “trabajo fácil” por redes sociales, donde se solicita una cuenta para recibir pagos, solicitudes de supuestos “amigos” o contactos que piden el favor de recibir dinero temporalmente, promesas de comisiones por permitir transferencias a través de cuentas personales, suplantación de identidad o engaños mediante plataformas digitales. (I)
