Parto en la soledad de la noche

La fría noche andina en la parroquia Pilahuín se tornó lúgubre durante las últimas horas del lunes 12 de enero. Lo que debía ser el inicio de una vida en el calor de un hogar, se transformó en una tragedia que hoy enluta a la comunidad de Tamboloma.
Eran aproximadamente las 22:00 horas cuando una mujer quien se encontraba en las etapas finales de su embarazo, dio a luz en la intimidad de su domicilio. En ese momento crítico, se encontraba sola. Tras el alumbramiento, la madre alcanzó a pedir auxilio a sus familiares. Al llegar su cuñada al lugar, la escena parecía llenarse de esperanza: la recién nacida lloraba, señal de vitalidad, antes de entregarse a lo que parecía un sueño profundo.
Sin embargo, la fragilidad de la vida se manifestó apenas 30 minutos después. Los familiares notaron con horror que la pequeña no respiraba adecuadamente. Ante la angustia y la lejanía de los centros de salud, la familia no esperó; cargaron a la bebé en un vehículo particular y emprendieron un descenso desesperado por la vía a Guaranda para encontrarse con la ayuda médica que venía en camino.
A la altura de la Unidad Educativa Pilahuín, el vehículo familiar logró interceptar a la ambulancia. El silencio que siguió a la revisión del paramédico fue devastador: la neonata ya no presentaba signos vitales. El esfuerzo por ganarle tiempo al reloj fue en vano.
Cerca de las 23:30 horas, la unidad móvil «Santa Rosa» de la Policía Nacional acordonó el área frente al centro educativo. El resplandor de las balizas iluminó una escena de dolor bajo el cielo nocturno de Tungurahua.
Bajo la delegación del fiscal de turno, las unidades especializadas de la DINASED y Criminalística acudieron al sitio para realizar el levantamiento del cadáver. (I)
