Música sacra hermana a dos provincias

El Conservatorio Bolívar de Ambato y la Escuela de Artes Santa Cecilia de la Unidad Educativa Hermano Miguel Marianistas de Latacunga unieron sus talentos para ofrecer dos conciertos inéditos en las catedrales de sus ciudades. Estas presentaciones, realizadas el martes 31 de marzo y el miércoles 1 de abril, congregaron a más de 120 músicos con el propósito de conmemorar la Semana Santa a través de un repertorio de alta factura espiritual. La gestión fue liderada por Elizabeth Reyes, rectora del Conservatorio Bolívar, junto a los directores Hernán Vázquez y Byron Obando, quienes contaron con el respaldo de los padres de familia.
La Orquesta Sinfónica Juvenil Bolívar, bajo la dirección de Byron Obando, cautivó a la audiencia con la interpretación monumental de la «Gran Puerta de Kiev» del compositor ruso Modest Músorgski. El programa de esta agrupación incluyó también piezas universales como el «Intermezzo» de la ópera Rusticana de Pietro Mascagni y la célebre banda sonora de la película Exodus, compuesta por Ernest Gold. Estas melodías, cargadas de emotividad y fuerza orquestal, permitieron al público vivir momentos de profunda reflexión durante la denominada Semana Mayor.
Por su parte, la Orquesta Sinfónica Juvenil Marianista de Latacunga, dirigida por Vladimir Panoluisa, presentó obras de gran delicadeza como el «Preludio Opus 28 N. 7» de Frederic Chopin. Uno de los momentos más conmovedores de su intervención fue la ejecución del «Lacrimosa» de Wolfgang Amadeus Mozart, pieza que describe el día del juicio final y representa uno de los movimientos más famosos de la música sacra universal. La participación de esta orquesta reafirmó el alto nivel artístico de los jóvenes músicos de la provincia de Cotopaxi.
El concierto contó además con la participación especial del Coro del Pilar de la Escuela de Arte Santa Cecilia, que acompañó interpretaciones vocales de gran relevancia espiritual. Entre ellas destacó «Anima Christi», una oración tradicional del siglo XIV, y el himno ecuatoriano «Dios de Amores», considerado un canto de consagración nacional al Sagrado Corazón de Jesús. Asimismo, se incluyó una versión en Kichwa del «Padre Nuestro» (Yayayku) adaptada al ritmo de sanjuanito, fusionando la fe con la identidad musical andina.
La presencia del director distrital Franklin Flores brindó un respaldo institucional significativo al evento en la Catedral de Ambato. En su intervención, Flores resaltó que este tipo de encuentros permiten trascender lo educativo para alcanzar lo vivencial, demostrando el fruto del trabajo diario de los estudiantes en las aulas. Este mensaje cálido fue recibido con entusiasmo por los asistentes, quienes destacaron la importancia de que se fomenten espacios donde el arte se convierta en un vehículo de hermandad entre provincias vecinas.
La rectora Elizabeth Reyes aprovechó la ocasión para anunciar que este hermanamiento musical abre oficialmente el mes del décimo aniversario del Conservatorio Bolívar. Durante todo abril se llevarán a cabo eventos de gran realce para celebrar una década de trayectoria educativa y cultural en la ciudad de Ambato. Al concluir la jornada, Marco Herrera entregó un recuerdo que simboliza la fraternidad entre Cotopaxi y Tungurahua, dejando una huella de renovación y esperanza en todos los asistentes. (I)
