Lograr la paz con uno mismo

El estar en paz contigo mismo es un acto íntimo, y debes empezar por aprender a pedir disculpas sinceras a otras personas si les hiciste daño, a aceptar tus errores, y lo más importante, implica perdonarte por las muchas veces en las que te fallaste; cuando realizas este proceso, la relación contigo mismo mejora y, por ende, con los demás.
Como seres mortales decidimos que ese perdón sea del ser supremo, quien es el único en redimir también a aquellos que nos han herido; por eso, el acto de perdonar no es olvidar, es dejar de cargar con lo que te pesa.
Cuando te aferras a una actitud centrada en el resentimiento, el egoísmo, llena de rencor y peor, no perdonarte a ti mismo, una parte de tu energía de vida interior está atrapada en el resentimiento, la ira, el dolor y el sufrimiento constante.
Por esta razón es fundamental comenzar por perdonarse a uno mismo; para así poder disculpar y dejar de lado el resentimiento, la amargura y la venganza que se mantiene hacia otras personas; pues si viven aferrados a estos sentimientos, tu cuerpo reacciona de manera negativa, surgiendo problemas tanto físicos como emocionales; adicional la aparición de una conducta violenta, depresión y ansiedad, pues el flujo de emociones negativas obstruye el camino de la energía limitándote hacia proyectos más constructivos; aprende la lección si quedarte atrapada en la culpa o construir una mejor estabilidad emocional y por ende una mejor calidad de vida.
Al disculpar el daño que te hicieron, aligeras tu carga de dolor, y el hacerlo no significa un acto de debilidad, al contrario; demuestra que posees cualidades necesarias, como la humildad, empatía, honestidad, amor; todas ellas atributos de las personas fuertes, más no de las débiles; disculpar te ayuda a crecer como persona y ser un mejor ser humano, no permitas que las actitudes de otros cambien tu manera de ser y sobre todo dañen tu corazón.
Ten presente las siguientes recomendaciones que aportarán a conseguir esa paz y equilibrio emocional que necesitas: debes aprender de los errores pasados, pues son oportunidades de aprendizaje; cambia el “no debí hacerlo”, por “el estoy aprendiendo”; si estas atravesando por esta situación y tratas a alguien injustamente, corrige la acción de manera inmediata y pide disculpas; no olvides la importancia de aprender a decir «no», y establecer límites ; disculpar/ perdonar no implica permitir que te vuelvan a lastimar; pasar tiempo de calidad a solas y practicar; tu calidad de sueño es parte importante en este proceso, pues dormir lo suficiente te ayuda a relajar tanto tu mente como tu cuerpo; adicional a ello caminar, y seguir una dieta saludable te aportará a un mejor autocuidado físico y emocional; no te olvides que aferrarte al rencor te ata a la herida, soltar no borra lo que te hicieron, pero si te devuelve la paz.
Si para ti es difícil perdonarte y disculpar a los demás, busca ayuda profesional para que puedan guiarte y ser un apoyo para la construcción de tu paz interior.
El débil no puede perdonar. El perdón es un atributo de los fuertes. (O)
