Lluvias y alcantarillados / Editorial
Las fuertes precipitaciones de este fin de semana volvieron a poner a prueba el alcantarillado de la ciudad. Con algunos problemas menores, operó con bastante eficiencia. No hubo inundaciones de proporciones, aunque el tiempo del desfogue de las aguas fue lento.
La especial topografía de la ciudad provoca que las aguas de las zonas altas, que no logran ingresar a los respectivos alcantarillados, se desvíen a la parte baja, con la respectiva sobrecarga del sistema, donde el alcantarillado, muchas veces, no es suficiente para tanta descarga.
Se debe procurar que mejoren los alcantarillados de las partes altas para disminuir la presión sobre el sistema de la parte baja de la ciudad, en épocas de lluvias y precipitaciones. (O)
