Jóvenes transforman residuos en biofertilizantes

Ciudad

La Unidad Educativa Luis A. Martínez participó en el reciente concurso ambiental captó la atención por su enfoque práctico en la economía circular. El primer año de bachillerato en producción agropecuaria sostenible, lideró la presentación de un proyecto que busca transformar desperdicios comunes en soluciones agrícolas.

La iniciativa consiste en la creación de biofertilizantes a partir de cáscaras de frutas y papas, además de otros residuos orgánicos recolectados tanto en hogares como en el bar escolar. El equipo identificó que el 60% de los residuos sólidos son materia biodegradable que, al no aprovecharse, genera lixiviados y gases de efecto invernadero.

El proyecto se enfoca en reducir las pérdidas en las zonas agroproductivas, aprovechando los desechos de postcosecha de cultivos de durazno, mora, claudia y pera. Mediante un proceso de selección y lavado, los estudiantes logran extraer nutrientes esenciales como potasio, calcio y nitrógeno, vitales para el crecimiento de las plantas.

Los denominados «tés de frutas» y «tés de papa» son concentrados diseñados para mejorar la estructura del suelo y regular su acidez. Al ser introducidos en un ciclo de producción técnica, estos biofertilizantes ofrecen una alternativa económica y ecológica frente a los productos químicos tradicionales que suelen degradar la tierra.

Sánchez explicó que el problema de los residuos orgánicos es grave en el Ecuador, por lo que su propuesta busca mitigar la contaminación del suelo de manera directa. El enraizamiento de los cultivos se ve favorecido por estos componentes naturales, optimizando la salud general de las plantaciones en la granja escolar.

El éxito de estas iniciativas juveniles en la Zona 3 demuestra que el bachillerato técnico agropecuario está alineado con las necesidades del entorno. La aplicación de estos biofertilizantes no solo reduce la huella de carbono de la institución, sino que sirve como modelo educativo para futuras generaciones de agricultores.

Por medio de estos proyectos, los estudiantes de la UE Luisa Martínez buscan demostrar que la ciencia aplicada puede resolver problemas ambientales críticos desde el ámbito local. La visión de estos jóvenes apunta a una agricultura regenerativa que aproveche cada recurso disponible sin comprometer la salud del ecosistema.

La participación en el Centro de Mercadeo Agropecuario permitió que estos biofertilizantes fueran conocidos por otras instituciones y expertos del sector. La meta a largo plazo es replicar estos métodos en las familias de los estudiantes, logrando un impacto real en la gestión de residuos sólidos en toda la provincia. (I)

Deja una respuesta