Guaguas de pan, una tradición ancestral

La celebración del Día de los Difuntos se acerca en nuestro país, donde una tradición gastronómica que data de regeneraciones es la degustación de la colada morada acompañada de las sabrosas guaguas de pan.
Según el dirigente indígena, Pedro Aucatoma, las guaguas de pan son una tradición andina que data de las culturas prehispánicas, que guardaban respeto para los difuntos con un sinnúmero de rituales, entre ellos, los alimenticios.
Uno de los rituales se daba en el antiguo territorio inca, donde en la época se visitaban los sepulcros de los difuntos y se extraía las momias para que junto a ellas se compartan alimentos como la colada morada, en señal de respeto.
Con el pasar de los años las creencias religiosas prohibieron sacar a los muertos de su sepulcro al ser considerado un acto de profanación y las guaguas de pan comenzaron a reemplazar de manera simbólica a las momias de los difuntos para compartirlas con dicha colada.
La palabra guagua está en quichua, significa niño o niña, llevan este nombre en representación a los niños fallecidos. En la actualidad este ritual se mantiene, sobre todo en las comunidades indígenas, donde comparte o dejan una olla de colada morada con guaguas de pan al pie de las tumbas.
Las guaguas de pan se las sirve en las vísperas del 2 de noviembre, Día de los Difuntos. Son preparadas a base de harina de trigo, unas son rellenadas con diferentes tipos de dulce como de guayaba, mermelada de mora, manjar de leche, entre otros.
Las guaguas tiene la figura de un humano, pero no tienen extremidades. Son decoradas de variados colores formando los ojos, nariz y boca. En países andinos como Perú y Bolivia se elaboran caretas de yeso o cartón para adornar las guaguas. (D)