El beso de la ‘seductora del bus’

Policiales, Seguridad

Invitó a una desconocida a su hogar en Huachi Chico y terminó perdiendo varias cosas; una consola, una laptop y su memoria se esfumaron tras un brindis fatal.

Lo que comenzó como un encuentro fortuito bajo el traqueteo de un bus de transporte público, terminó en una pesadilla silenciosa entre las paredes de una vivienda en la avenida Atahualpa. Un joven de 26 años, descubrió de la peor manera que la amabilidad de un extraño puede ser el camuflaje perfecto para el despojo.

Todo inició con una conversación casual. Ella, una mujer que conoció durante un trayecto rutinario, logró ganarse su confianza con rapidez. La invitación no tardó en llegar: el sector de Huachi Chico sería el escenario de una reunión que prometía distracción y copas. Sin embargo, entre sorbo y sorbo de alcohol, el tiempo se detuvo para el anfitrión. El último recuerdo que conserva es el de un brindis; lo que siguió fue un abismo de inconsciencia.

Cuando el joven logró vencer la pesadez de sus párpados horas después, la realidad lo golpeó más fuerte que cualquier resaca. La casa estaba en un silencio sepulcral. La mujer ya no estaba, y con ella, se había ido el rastro de su patrimonio tecnológico: una consola PlayStation 5, su teléfono celular y una laptop desaparecieron sin dejar rastro de violencia física, solo el vacío de un robo planificado.

Efectivos de la Policía Nacional acudieron al sitio tras la denuncia para levantar indicios y tratar de reconstruir la identidad de la misteriosa acompañante. ¿Fue un golpe al azar o una «dulce» experta cazando víctimas en las rutas de la ciudad? Mientras las investigaciones avanzan, el joven de 26 años enfrenta el amargo sabor de una confianza que le costó miles de dólares. (I)

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