Aprendizaje sostenible

Columnistas, Opinión

El aprendizaje sostenible, es un enfoque educativo que organiza la forma de pensar sobre el aprendizaje y convertirlo en aprendizaje perdurable. En este enfoque, el docente tiene la responsabilidad de acoplar formas de enseñanza según las necesidades y capacidades de aprendizaje de los estudiantes; éste es un aprendizaje que perdura bajo el principio de sostenibilidad, respetando la cultura colectiva para ajustarse a las necesidades del contexto y respondiendo de forma práctica y acertada con los aprendizajes obtenidos.

Hoy, la falta de permanencia de los aprendizajes escolares se debe a una combinación de procesos cognitivos naturales, métodos de enseñanza y factores emocionales. Según Hermann Ebbinghaus, autor de la teoría “La curva del olvido”, los conocimientos impartidos se desvanecen principalmente porque el cerebro tiende a descartar información rápidamente si no se refuerza con estrategias como repetición consciente por medio de tareas, deberes o ejercicios. 

Es importante comprender que repetir la información sin comprenderla o asociarla a algo significativo es irrelevante para el cerebro y lo descarta con el olvido. El estado mental del alumno afecta directamente la retención y si hay situaciones de alta tensión, el cerebro prioriza respuestas de supervivencia y bloquea la recuperación de información aprendida. En muchos casos, el «olvido» es en realidad una falta de atención inicial; si el alumno no se concentra, la información nunca llega a almacenarse en la memoria. 

La estructura del Sistema Educativo ecuatoriano, caracterizado por la sobrecarga de contenidos que priorizan la cantidad antes que la calidad, hace que no haya tiempo en el refuerzo pedagógico adecuado para asentar el aprendizaje y volverlo significativo.

El concepto de aprendizaje sostenible hace énfasis en el aprendizaje, en mayor medida que en la enseñanza, usa métodos adecuados para la evaluación; se basa en nociones relacionadas con la educación para la sostenibilidad, como son las nuevas tecnologías de la información y comunicación como herramientas de aprendizaje; reconocimiento a las perspectivas sociales populares para la resolución de problemas y la toma de decisiones colaborativas.

La UNESCO indica que la Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS) proporciona al alumnado los conocimientos, las competencias, las actitudes y los valores necesarios para tomar decisiones fundamentadas y conscientes. Se considera a la EDS, como un proceso de aprendizaje a lo largo de toda la vida para lo cual refuerza las dimensiones cognitivas, sociales, emocionales y comportamentales del aprendizaje; adquiriendo las características de Holística y transformadora. 

La UNESCO es responsable de la coordinación que contempla la Meta 4.7:  De aquí al 2030, asegurar que todo el alumnado adquiera los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para promover el desarrollo sostenible, entre otras cosas mediante la educación para el desarrollo sostenible y los estilos de vida sostenibles, los derechos humanos, la igualdad de género, la promoción de una cultura de paz y no violencia, la ciudadanía mundial y la valoración de la diversidad cultural y la contribución de la cultura al desarrollo sostenible.

El Ecuador debe propender a una educación que se asiente sobre bases firmes de formación moral, social, tecnológica, intercultural y científica.

Deja una respuesta