Cuidados y personas cuidadoras, tema en revisión

El Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo (29 de octubre) y el Día Internacional de las Personas Cuidadoras (5 de noviembre) están marcadas en el calendario. Y, combinan propósitos como reconocer, redistribuir y remunerar el trabajo de cuidados; así como, homenajear de forma directa la labor de los cuidadores familiares y profesionales que asisten a personas mayores, enfermas o en situación de dependencia.
“En el Día de los Cuidados, recordamos que la distribución desigual de las responsabilidades de cuidado sigue limitando las oportunidades laborales de las mujeres en América Latina y el Caribe”, señala Ana Virginia Moreira Gomes, directora regional de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para América Latina y el Caribe. Y, añade “cuando el cuidado recae principalmente en las mujeres, no es una decisión individual: es una desigualdad estructural”.
Considera que, el diálogo social entre gobiernos, empleadores y trabajadores es fundamental para avanzar hacia mayor corresponsabilidad en los cuidados, promover la igualdad de género y garantizar el trabajo decente.
A nivel local existen experiencias y testimonios que se escriben día a día. El Grupo “Las Joaquinas” reúne a cuidadoras de personas con discapacidad. Y, por pedido de la agrupación el personal del Centro de Salud N° 1 encamina acciones de orientación y fortaleza.
A decir de los miembros de la agrupación, el objetivo es mantener activas a las personas y tengan mayores conocimientos para cuidar a las personas con discapacidad.
La bibliografía es amplia sobre el tema y en esta ocasión compartimos información sobre el cuidado directo y relacional: Implica la interacción y asistencia directa hacia otra persona (como alimentar a un bebé, acompañar a un enfermo o atender a un adulto mayor).
Cuidado indirecto: Engloba las tareas que sostienen el entorno y la vida cotidiana (como cocinar, limpiar o mantener el orden). Autocuidado: Son las acciones y decisiones que cada individuo toma por su propia cuenta para preservar su salud física, mental y emocional (alimentación, descanso, ejercicio e higiene); y, Responsabilidad social: El cuidado no recae únicamente en el ámbito privado o familiar; involucra a la comunidad, las instituciones y el Estado para garantizar una distribución justa.
Varios son los criterios sobre el cuidado a las personas, porque “no solamente limita las oportunidades laborales, sino de crecimiento personal, se romantiza cuidar al otro a costa de la salud física y mental”.
“Hombres y mujeres pueden cuidar (ejemplo enfermeros) tanto a sus hijos, hermanos, padres. Ambos tienen las ganas de participar en la vida económica. El tema es no dejar las tareas de cuidado, sino equilibrar aspectos de desarrollo de mujeres y hombres”, señala Carmen Quevedo con respecto al problema estructural indicado por Ana Virginia Moreira Gomes, directora regional de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para América Latina y el Caribe. (I)
