Estadios para Ambato / Editorial
La goleada de ayer de Macará sobre Barcelona en el Bellavista acerca al Ídolo de Ambato a la fase de grupos de la Copa Libertadores 2027. Es una gran noticia para la ciudad, pero también una oportunidad para reflexionar sobre la infraestructura deportiva de Ambato. De los tres equipos ambateños en la serie de privilegio, solo Mushuc Runa cuenta con estadio propio, en Echaleche, mientras Macará y Técnico Universitario juegan en el Bellavista, escenario de la Federación Deportiva de Tungurahua inaugurado en 1945.
En el fútbol moderno, un estadio propio es mucho más que una cancha. Es un patrimonio que permite a los clubes generar ingresos por taquilla, palcos, publicidad, alquiler para eventos y servicios, sin depender de terceros. Las presentaciones internacionales, como las que seguramente vivirá Macará el próximo año, son una vitrina para atraer patrocinadores, turismo y movimiento económico, y quienes cuentan con un escenario propio pueden aprovecharlas en mayor medida. Para un club que aspira a consolidarse entre los grandes, tener su casa es un paso indispensable.
Pero los estadios necesitan también de su gente. En la primera fase de la LigaPro de este año, apenas se ocupó cerca del diecisiete por ciento de los asientos disponibles en el país. La inseguridad, el precio de las entradas y la comodidad de seguir los partidos por plataformas digitales, cada vez con mejor transmisión, han alejado a muchos hinchas de las graderías. Esperamos que algún día todos los equipos ambateños puedan tener su propio estadio, y que los aficionados vuelvan a llenar las tribunas, porque nada reemplaza el aliento de la hinchada para empujar a nuestros equipos a la victoria.
