Llegan las Lluvias / Editorial
Ayer, varias ciudades vecinas recibieron las primeras lluvias fuertes de la temporada, y Ambato amaneció con el cielo nublado, señal de que el agua tan esperada empieza a llegar también a la Sierra centro. Tras semanas de sequía, incendios forestales y un severo déficit hídrico que afectó a nuestros campos, la noticia es motivo de alivio para los agricultores tungurahuenses y para toda una provincia que ha visto arder sus pajonales y secarse sus cultivos.
Más importante aún, esta semana las lluvias por fin cayeron donde más se necesitaban. En la vertiente amazónica, el caudal del río Coca se disparó y la central Coca Codo Sinclair llegó a aportar cerca del setenta por ciento de la generación hidroeléctrica del país, lo que permitió apagar por algunas horas las centrales del complejo Paute para que el embalse de Mazar comenzara a recuperarse. Es un respiro para el sistema eléctrico, que en las últimas semanas obligó a desconectar a la industria para proteger el suministro de los hogares.
Sin embargo, no es momento de bajar la guardia. Mazar todavía se encuentra a pocos metros de su nivel crítico, y una sola semana de lluvias no basta para dejar atrás el estiaje. Ojalá estas precipitaciones se mantengan y permitan normalizar pronto la actividad de nuestras fábricas, que tanto empleo generan en Ambato. Mientras tanto, conviene seguir haciendo un uso responsable del agua y de la energía, y recordar la lección de este año: la naturaleza no siempre da tregua, y solo la planificación nos permitirá enfrentar el próximo estiaje mejor preparados. (O)
