Idiocracia¡¡¡¡

¿Y si Idiocracia no fuera solamente una película, sino una advertencia sobre el mundo que estamos construyendo?
En 2006 se estrenó Idiocracia, una sátira que IMAGINABA una sociedad futura dominada por el consumismo, el desorden, la publicidad, la comida chatarra, la violencia; y, sobre todo, POR UNA ALARMANTE PÉRDIDA DEL PENSAMIENTO CRÍTICO.
La trama transcurre en el año 2505. Pero quizá su director el guayaquileño Mike Judge, se equivocó en algo, no tuvimos que esperar tanto, hoy vemos a niños que, en lugar de soñar con ser profesionales, aspiran a convertirse en influencers o narcotraficantes, la fama, parece valer más que el conocimiento y la preparación; y, el obtener el dinero fácil y rápido, se ha convertido en un objetivo, sin importar como lo hacen.
Tenemos acceso a más información que cualquier generación, pero eso no significa que sepamos más, podemos consumir información y, al mismo tiempo, reflexionar cada vez menos.
El celular es extraordinario, pero absorbe nuestro tiempo, atención y relaciones. Estamos conectados con otras personas, pero nos cuesta más conversar con quien está a nuestro lado.
Mientras tanto, la familia se resquebraja y valores como el respeto, la responsabilidad, la honestidad, la solidaridad, la disciplina y el amor, parecen perder terreno.
Y para los cristianos, surge una pregunta: ¿Qué sucede con gente que, poco a poco, decide vivir sin Dios y sin principios?
Quizá el problema no sea que nos estemos volviendo menos inteligentes, tal vez el verdadero peligro es que dejemos de pensar por nosotros mismos; que permitamos que los algoritmos decidan qué vemos, qué compramos, qué admiramos e incluso qué debemos pensar.
Por eso Idiocracia merece ser vista, para preguntarnos cuánto de ella ya existe en nuestro presente, quizá el año 2505 no esté tan lejos, ese futuro ficticio, ya llegó.
Lo más evidente de la actualidad, se ve reflejada en algunas personas que carentes de pensamientos, ostentan cargos públicos, que como resultado tenemos a mi Ambato, como una ciudad del 2505, con el desorden, la basura, la informalidad, la inseguridad y con autoridades que cumplen a cabalidad con la idiotización, que asemejan a una sociedad de la referida película. (O)
