Funcionarios del SNAI ayudaron a la fuga de procesados

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El reciente caso que involucra a un funcionario del SNAI en el registro de presentaciones falsas del albanés Dritan Rexhepi recuerda lo ocurrido a inicios de año con Ángel Esteban Aguilar, alias Lobo Menor, el segundo al mando de la banda de Los Lobos y procesado por el asesinato de Fernando Villavicencio.

Desde 2022 debía cumplir medidas dictadas por un juez, como presentación periódica cada semana, que el SNAI verifique que permanece en su domicilio en Quito y que realiza las actividades educativas y psicológicas asignadas.

Pero Lobo Menor fugó del país gracias a la falta de control del SNAI, lo cual solo se hizo público en enero de 2026. Por un informe policial, se descubrió que el trabajador social asignado nunca verificó si Aguilar seguía viviendo en la dirección que reportó, solo contaban con la firma de su mamá. Las tareas de su plan de prelibertad las enviaba con fotos opacas, que tapaban su rostro, y además se repetía la misma foto en distintas fechas y el SNAI nunca lo reportó.

Días después del informe policial, el trabajador social renunció. Las presentaciones periódicas de alias Lobo Menor, que debían ser presenciales, sin embargo, las cumplía por correo electrónico. Sobre todas las irregularidades, los funcionarios involucrados se justificaron alegando que la institución nunca les dio las condiciones de seguridad para verificar la ubicación del sentenciado y que, cuando al inicio Aguilar sí se presentaba en el centro asignado, ocurrió un incidente armado del que resultó herido un agente penitenciario.

No se conoce si los funcionarios del SNAI que pertenecen a la Unidad de Reinserción Social fueron investigados por la Fiscalía. La jueza que fue alertada solo los exhortó a actuar correctamente y a que cualquier incumplimiento lo informen enseguida. (I)

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