Juventud con capacidad para pensar

Columnistas, Opinión

Los estudiantes ecuatorianos se ubicaron en el puesto 71 en la prueba académica PISA, entre los estudiantes de 91 países. No quedaron en el último escalón, tampoco en el intermedio y, de ninguna manera, en el más alto. En las pruebas de matemáticas, lectura y computación estuvieron debajo de los jóvenes de Colombia y Perú, lejos de Chile y Uruguay y muy distantes de los países asiáticos, Reino Unido, Suiza y Estados Unidos. Curiosamente, se ubicaron en escalón muy próximo a la de los de Argentina. El resultado es muy mediocre para los estudiantes ecuatorianos, en un momento en que la Inteligencia Artificial plantea grandes desafíos para las nuevas generaciones. Evidencia una baja capacidad para pensar, al no poder los estudiantes comprender un texto, resolver un elemental problema matemático y entender sistemas básicos.

Si la Inteligencia Artificial se utiliza como un complemento para el pensamiento y no como un sustituto del cerebro, las oportunidades crecen exponencialmente. En el Salvador, con la IA convertida en un complemento, estudiantes que, hace 5 años, estaban seis veces detrás de los alemanes, ahora se han colocado en sus mismo nivel. Para ello, han desarrollado rigurosamente sus habilidades de lectura y matemáticas, al tiempo que han utilizado a la IA como un complemento.

El Reino Unido es un caso para estudiar. Estuvo entre los diez primeros en la prueba PISA. Son varias las razones semejante éxito. En primer lugar, durante trece años hubo un solo ministro de educación con un programa curricular diseñado bajo acuerdo nacional. En segundo lugar, se prohibió el uso de celulares durante las clases y la permanencia en las escuelas y colegios para que pierdan la costumbre de distraerse con imágenes rápidas y mezcladas. En tercer lugar, se estableció un sistema disciplinario inteligente, además de exámenes y reconocimiento al esfuerzo académico dentro de un régimen bastante competitivo. En cuarto lugar, la lectura y las matemáticas se colocaron en el centro del curriculum y se diseñaron métodos y espacios para que los estudiantes se concentren en la comprensión de textos y la resolución de problemas. Con el mecanismo “20 minute lock-in” lograron que durante 20 minutos todos los días los estudiantes lean textos plenamente concentrados. Por último, desde que apareció la IA adoptaron un lema simple: “no podemos crear, por culpa de la IA, una generación de personas incapaces de pensar”.

El progreso del país y de sus ciudades depende de la capacidad para pensar de las nuevas generaciones. Darle a la educación de excelencia el lugar que le corresponde, es la tarea por hacer en el Ecuador y en ciudades como Ambato. (O)

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