Seguridad y Cooperación / Editorial
El Ecuador vive una etapa de intensa cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico. En las últimas semanas, el Comando Sur de los Estados Unidos, en coordinación con el Gobierno ecuatoriano, ha interceptado varias embarcaciones en aguas del Pacífico presuntamente vinculadas a organizaciones criminales como Los Choneros, que utilizarían estas naves para el reabastecimiento de combustible y el transporte de droga. Estas operaciones se enmarcan en el ingreso del Ecuador al Escudo de las Américas, la coalición antidrogas que reúne a una veintena de países de la región.
La alianza estratégica con los Estados Unidos representa una herramienta valiosa para combatir a las mafias que durante años han azotado a nuestro país. El narcotráfico no reconoce fronteras, y enfrentarlo exige la colaboración de las naciones afectadas, el intercambio de inteligencia y la acción coordinada en el mar y en tierra. Respaldamos el trabajo de nuestras Fuerzas Armadas y de la Policía, que arriesgan su vida para desarticular estas estructuras, y valoramos que el Ecuador cuente con el apoyo de un aliado histórico en esta batalla que nos concierne a todos.
No obstante, esta cooperación debe ejercerse siempre con apego al derecho internacional y con las debidas garantías para los ciudadanos. Es importante que las autoridades verifiquen con rigor la información de inteligencia, para que ningún pescador honrado resulte afectado por error en estos operativos. La firmeza contra el crimen organizado y el respeto a los derechos de las personas no son incompatibles, sino complementarios. Esperamos que estas operaciones den resultados contundentes contra las mafias y que, al mismo tiempo, protejan la vida y la dignidad de los ecuatorianos que trabajan honestamente en el mar. (O)
