Ciudades crecen con liderazgo y esfuerzos conjuntos 

Ciudad

El conversatorio taller “Ciudad Posible” se abrió como el espacio para confirmar “que venimos creyendo desde hace tiempo: Ambato tiene mucho que decir, mucho que aprender y muchísimo por construir”, señala el urbanista ambateño Francisco Real Pérez. La jornada se llenó de ideas, miradas distintas, preguntas necesarias; y, sobre todo, personas con ganas de aportar. 

Uno de los aportes llegó desde Medellín con Jorge Pérez Jaramillo con el tema “¿Cómo entendemos realmente una ciudad?”. Su intervención comenzó recordando los aspectos negativos profundos a finales de los 80 e inicios de los 90 que afectaron a la ciudad de Colombia y dijo que “se requiere visión y liderazgo a largo plazo. El desarrollo territorial no solo es tema de las autoridades. Y, la ciudad posible debe mirarse en su conjunto”.

“Porque cuando la academia, los profesionales, la ciudadanía y quienes hacen ciudad desde distintos espacios se sientan alrededor de una misma mesa, algo importante empieza a ocurrir”, añadió Francisco Real P. 

Recordó que “hace poco más de un mes, Ciudad Posible nos reunió en Quito para reflexionar sobre un desafío fundamental: pensar la ciudad ya no es suficiente. Esta vez, la conversación llegó a Ambato junto a Plan Ciudad Ambato; y, las preguntas adquirieron una dimensión mucho más cercana y concreta”. 

Los aportes surgieron en las mesas de trabajo y se orientan a indicar que “partimos de una convicción: Ambato tiene historia, identidad, cultura productiva, conocimiento, tejido social, instituciones e instrumentos de planificación. El desafío no está en inventar una ciudad nueva, sino en conectar esas capacidades y convertirlas en un proyecto compartido de futuro”.  

Y, desde esa premisa construyeron seis conversaciones:  “Reconocer lo que somos: entender que la identidad no vive únicamente en el patrimonio material, sino también en nuestras memorias, paisajes, costumbres, actividades productivas y formas de habitar”. 

El segundo tema: “Construir con otros: pasar de una participación entendida como opinión a una ciudadanía capaz de incidir, construir acuerdos y asumir responsabilidades compartidas”. El siguiente: “Hacer posible la ciudad: reducir la distancia entre planificar, gestionar y ejecutar, porque un plan solo adquiere sentido cuando logra transformar positivamente el territorio”. 

También consta el tema: “Generar oportunidades: hacer evolucionar la enorme capacidad productiva de Ambato, conectando producción, talento, conocimiento, tecnología e innovación para convertir crecimiento en mejores oportunidades para su gente”; así como, “Vivir la ciudad: volver a mirar el espacio público, la movilidad, la seguridad y el bienestar desde la escala humana. Una ciudad también se mide caminando, encontrándose y experimentando la vida cotidiana”. 

Y, “Construir para continuar: comprender que una ciudad no puede comenzar nuevamente cada cuatro años. Los gobiernos cambian, pero una visión de ciudad necesita acuerdos, instituciones y proyectos capaces de mantener una dirección en el tiempo”. 

A decir de Cecilia Chacón del Centro de Formación Ciudadana, “sin duda, esta mirada productiva, económica, cultural y desde la gobernanza con participación ciudadana se simplifica en confianza para actuar y decidir; apostar por un mismo camino. Retomar los derroteros de la acción conjunta alejada del egoísmo particular y de los intereses individuales. Si Ambato quiere seguir siendo tierra de oportunidades debe anclar con seriedad el progreso a los desafíos de desarrollo como la seguridad, la educación y la reducción de las violencias a todo nivel. Ambato, la ciudad posible es compromiso real y honestidad para afirmar sus principios y valores”.  (I) 

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