Memoria viva a 77 años del terremoto

Hace 77 años, el viernes 5 de agosto de 1949, a las 2:10 pm, Ambato vivió una de las tragedias más dolorosas de su historia. Un terremoto de magnitud 6,8, según el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional, dejó más de 6.000 personas fallecidas, alrededor de 100.000 habitantes sin vivienda y cerca del 75% de la ciudad destruida.
Los recuerdos de los sobrevivientes mantienen viva la memoria de una ciudad que, en medio del dolor y la pérdida, encontró fuerzas para levantarse. A sus 87 años, Emilio José Escobar Salinas recuerda el terremoto que vivió de adolescente junto a su padre y siete hermanos. Su casa de adobe resistió, pero vio cómo la tierra se abría y cerraba en Huachi Belén.
Esta tragedia dio paso a una profunda transformación urbana. Ambato fue reconstruida bajo un Plan Regulador, que reorganizó el territorio, proyectó nuevos espacios para vivienda y estableció una visión de ciudad moderna. Sectores como Ingahurco forman parte de esa nueva estructura urbana surgida después del terremoto.
Pero la reconstrucción no fue únicamente física. Los ambateños también decidieron recuperar su identidad y espíritu emprendedor. En medio de las ruinas nació una celebración destinada a convertirse en símbolo de esperanza: la Fiesta de la Fruta y de las Flores, desde 1951 que con el paso de los años se consolidó como la fiesta mayor de los ambateños.(I)
