Sanciones por depósito ilegal

La Empresa Pública Municipal de Gestión Integral de Desechos Sólidos de Ambato (Gidsa) reiteró el llamado a la ciudadanía, constructoras y entidades públicas para que utilicen la escombrera municipal como único sitio autorizado para la disposición final de escombros, con el fin de prevenir riesgos ambientales y proteger la seguridad de la población.
El gerente de Gidsa, Diego Reino, informó que la escombrera recibe residuos provenientes de actividades de construcción, obras públicas y privadas. Se encuentra ubicada en la quebrada Huagrahuayco en Unamuncho. Actualmente, el costo por disposición es de $3,97 por metro cúbico y el proyecto mantiene una ocupación aproximada del 25 % de su capacidad total, por lo que todavía cuenta con espacio suficiente para recibir este tipo de materiales durante varios años más. Tiene capacidad para 500.000 m3 de escombros y se prevé llenar hasta el 2030.
Según explicó, hasta el momento se han depositado cerca de 80.000 metros cúbicos de escombros. El proyecto fue concebido con criterios técnicos para que, una vez concluida su vida útil y alcanzado el 100 % de ocupación, el terreno sea recuperado y transformado en un parque recreativo para beneficio de la ciudadanía.
Reino expresó su preocupación por los casos de personas que continúan arrojando escombros en quebradas, vías públicas y terrenos no autorizados. Recordó que hace aproximadamente dos semanas Gidsa detectó el depósito irregular de alrededor de 50 volquetas de escombros en un predio contiguo a la escombrera municipal, acción que, según indicó, habría sido autorizada por un GAD Parroquial sin contar con la competencia para ello.
El funcionario señaló que ya se realizaron las inspecciones técnicas, el levantamiento de información y la recopilación de testimonios para iniciar el correspondiente proceso sancionatorio, que sería de 1500 dólares. Además, advirtió que esta práctica no solo constituye una infracción, sino que también puso en peligro la vida del operador de la escombrera, debido a que mientras realizaba sus labores cayeron escombros desde la parte superior del terreno.
El gerente enfatizó que rellenar quebradas con material de construcción representa un grave riesgo, ya que estos cauces son naturales y, durante épocas de fuertes lluvias, pueden provocar deslizamientos, inundaciones y pérdidas humanas o materiales.
Respecto a las sanciones, indicó que las multas por disposición ilegal de escombros pueden partir desde el 10 % de un salario básico, además de otras responsabilidades que determinen los informes técnicos. Añadió que Gidsa trabaja de manera coordinada con la ciudadanía, receptando fotografías y denuncias para identificar a los infractores.(I)
