De la hegemonía a la diversidad económica

Columnistas, Opinión

Cuando la Filosofía Alemana conectó con los cambios fundamentales de la política y los estados nación conjuntamente con la Revolución Industrial de Inglaterra, estalló la rebelión de las ciencias frente al dogma de la metafísica en el mundo.

Dicha fuerza decimonónica dividió a las ciencias en, humanas, exactas o de la salud en primera instancia, entonces la obra de Adam Smith “La riqueza de las naciones” (1776) ya buscaba imponer una sola forma de entender el proceso, mecanismo, leyes y certezas de “la economía mundial”, en medio de la fase histórica conocida como La Ilustración, la escuela económica de Los Fisiócratas consideraron que dicha ley universal y “sagrada” es el mercado y esa verdad, para ellos, inmutable no era posible de cambio  o superación.

Mucha agua ha corrido bajo el puente de la historia del trabajo y la economía de occidente, el mundo y la producción La Ilustración fue superada por el tiempo y su constante movimiento eterno. La hegemonía del mercado entonces estaría en el denominado sistema capitalista, el cual también se lo creía ya acabado y definido incluso listo para ser superado, sin embargo el cambio que provoca el desmoronamiento de La posmodernidad nos ubica en un escenario inédito, la versión del capitalismo triunfante de la segunda guerra mundial, es decir el vínculo de producción y el sistema financiero venido de las crisis como energía motriz del sistema no ha sido el momento total de lo que se conoce como El Capitalismo.

Pues resulta que hay versiones no americanas del mismo capitalismo y con esto se abre paso los distintos tipos de economías, condición histórico – objetiva que empata con nuestra tesis cultural de diversidad y el movimiento constante. 

Los tipos de economías que se van dando en distintas partes del mundo, aunque no agotadas en las aulas universitarias que no estudian en bibliografía crítica. Son dispersas desde monedas comunitarias, distintas por su organización, producción o gestión y administración.

Los niveles son distintos y diversos, desde un espacio reducido como el barrio en donde se genera una economía circular espontánea y dispersa hasta la organización y planificación de la diversidad económica alrededor del mercado mundial del oro o el petróleo.

Sin embargo, falta mucho camino para caracterizar los tipos de economías, multiplicidad monetaria, intercambio digital y físico, producción industrial o creativa entre muchas otras variantes aún deberán convivir y nos llama a ubicarnos en la multicausalidad. (O)

fapava17@gmail.com

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