Jóvenes aprenden a crear empresas

Ciudad

En el marco del programa de educación financiera, se llevó a cabo con éxito el primer encuentro empresarial estudiantil. La jornada tuvo como sede la Unidad Educativa Pedro Fermín Cevallos, en el cantón Cevallos, donde se generó un espacio de diálogo y aprendizaje directo entre el sector productivo y la academia.

El evento contó con la participación de cuatro destacados ponentes: el doctor Milton Altamirano, gerente de Mau Sport; el doctor Antonio Domínguez, gerente de Capo Liberi; la ingeniera Mónica Tumbaco, gerente de Fajas Renova; y la ingeniera Carolina Rodríguez, gerente de Tamesis, empresa dedicada a la fabricación de pijamas. Cada uno compartió su trayectoria y los retos enfrentados en el mundo de los negocios.

Ante un auditorio de 500 estudiantes de tercer año de bachillerato, los empresarios relataron cómo fue su juventud y los obstáculos que superaron al momento de constituir sus compañías. Este acercamiento permitió que los jóvenes, próximos a graduarse, conocieran de primera mano la realidad del emprendimiento en la provincia.

Un punto clave de la charla fue la resiliencia demostrada durante la pandemia del COVID-19. Los ponentes explicaron cómo reaccionaron ante la crisis sanitaria, las estrategias que implementaron para mantenerse vigentes y hacia dónde apuntan sus metas actuales para seguir creciendo en un mercado cada vez más competitivo.

El mensaje central para los estudiantes fue claro: analizar la posibilidad de formar su propia empresa en lugar de limitarse a buscar empleo de manera tradicional. Se les instó a no ser solo portadores de carpetas, sino generadores de ideas y soluciones que dinamicen la economía local y nacional.

Durante el foro, se concluyó que el uso de la tecnología adecuada y la investigación constante son pilares fundamentales para el éxito. Asimismo, se destacó la importancia de la capacitación privada y el dominio de herramientas digitales, como el manejo de redes sociales y conocimientos específicos de la industria.

Otro aspecto motivador fue la reflexión sobre la edad para emprender. Los expositores, cuyas edades oscilan entre los 30 y 60 años, coincidieron en que no existen límites cronológicos para alcanzar los objetivos pertinentes, siempre que exista disciplina, estudio y una visión clara del negocio.

Al finalizar las intervenciones, el público presente manifestó su entusiasmo con un caluroso aplauso. La iniciativa dejó una semilla de inspiración en los futuros bachilleres, quienes ahora cuentan con una perspectiva más amplia sobre el liderazgo empresarial y la autogestión profesional. (I)

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