Trabajo para jóvenes de condiciones vulnerables

La Fundación Proyecto Salesiano con su Granja Don Bosco, se preocupa por la protección de niños y adolescentes, al tiempo que promueve el desarrollo productivo de familias en situación de vulnerabilidad y la preparación de jóvenes para una vida independiente.
En cuanto al proceso de autonomía juvenil, la fundación impulsa estrategias dirigidas a adolescentes que forman parte del sistema de acogimiento institucional, con el objetivo de prepararlos para su independencia al cumplir la mayoría de edad.
Fernanda Carrillo, trabajadora social de la Granja Don Bosco, explicó que actualmente son cinco adolescentes que participan en el programa de inserción laboral que les permite adquirir experiencia, mientras continúan con su formación académica.
Los jóvenes desarrollan actividades en áreas como carpintería, panadería, mecánica, metalmecánica, elaboración de pantuflas y trabajo en fábricas textiles, cumpliendo con la normativa legal que establece jornadas laborales posteriores a sus estudios. Este proceso les permite fortalecer su proyecto de vida y descubrir habilidades.
Uno de los ejes fundamentales es la educación financiera. Los ingresos generados por los adolescentes son depositados en cuentas de ahorro individuales desde los 15 años, con el fin de que cuenten con recursos económicos al momento de dejar la institución. Además, se realiza un acompañamiento permanente para evitar la deserción escolar y laboral.
Según la institución, dos jóvenes que ya alcanzaron la mayoría de edad han sido recientemente emancipados y actualmente se encuentran trabajando, manteniendo seguimiento continuo por parte de la fundación.
James Manzano, coordinador de la Fundación Proyecto Salesiano y Granja Don Bosco en Ambato, señaló que, aunque la prioridad es la reinserción familiar, cuando esta no es posible debido a la complejidad de la adopción en edades mayores, se priorizan los procesos de autonomía, los cuales inician desde los 15 años con autorización judicial, permitiendo a los adolescentes trabajar de manera legal sin abandonar sus estudios.
El proceso contempla no solo la inserción laboral, sino también el desarrollo de habilidades clave como la administración del dinero, la organización del tiempo, el autocuidado y la toma de decisiones. Asimismo, la institución brinda apoyo en los primeros pasos hacia la independencia, incluyendo acceso a vivienda y adquisición de implementos básicos.
Entre los principales desafíos se encuentra la limitada formación técnica para adolescentes debido a restricciones legales; sin embargo, la Granja Don Bosco impulsa talleres internos en áreas como costura, sublimación de artículos y producción agropecuaria, además de alianzas con el sector productivo para ampliar oportunidades.
Como parte de su estrategia de sostenibilidad, la institución cuenta con el invernadero de producción agrícola donde se cultivan productos como tomate de árbol, pimiento y pepinillo, espacio que también funciona como herramienta formativa para jóvenes y familias.
Finalmente, la fundación dispone de un fondo rotativo que apoya emprendimientos sin generar intereses, promoviendo la autosuficiencia económica y la inclusión efectiva de los adolescentes en la sociedad, consolidando así su labor en la protección de la niñez y el desarrollo integral en Ambato. (I)
