Moradores denuncian abandono de obras e inseguridad


Lo que debería ser una parroquia en constante crecimiento parece haber entrado en un «retroceso», según denuncian los habitantes del barrio San Francisco Centro de la parroquia Izamba.
A pesar de encontrarse a pocos metros de vías principales en buen estado, calles como la Neptalí Sancho permanecen en condiciones precarias, afectando la movilidad y la calidad de vida del sector.
Una de las principales quejas radica en la paralización de trabajos viales. Según testimonios de los vecinos, contratistas habrían dejado abandonada la obra tras instalar únicamente los bordillos, sin concluir el asfaltado ni las veredas.
“Así quedó la obra por varios años y nadie da cuenta de aquello”, dijo Liliana Álvarez, moradora.
Esta situación provoca que, durante la temporada de lluvias, la calle se convierta en una «laguna artificial» debido a la falta de sistemas de alcantarillado y drenaje, impidiendo que la vía funcione como el desfogue vehicular necesario para descongestionar el centro de la parroquia.
Crisis de inseguridad
La seguridad es otro punto crítico. Los moradores informaron sobre el retiro de la presencia policial que antes operaba en el Gobierno Parroquial.
Esta ausencia de uniformados ha incrementado la vulnerabilidad de la zona, especialmente en el recientemente inaugurado Parque de ‘Los Pinos’.
Los vecinos denuncian que la infraestructura del parque ya presenta fallas técnicas, como goteras y desprendimiento de canaletas y que se ha convertido en un refugio para personas que pernoctan y consumen sustancias estupefacientes.
“Las personas indigentes llegan para hacer de las suyas y no hay seguridad, por ello nadie acude a este espacio en las noches”, dijo María López, vecina.
Caos comercial y falta de control
El desorden en los alrededores de la Plaza ‘San Jacinto’ también fue expuesto. Comerciantes utilizan las veredas para lavar y exhibir sus productos, obstruyendo el paso peatonal y generando un caos vehicular insostenible durante las horas de entrada y salida de las instituciones educativas. «Es una falta de respeto, no hay control de las autoridades», manifestó una de las residentes afectadas.
Además de los problemas viales y de seguridad, la comunidad reclama por el incremento en las elevadas tasas de recolección de basura, contrastando con calles que permanecen sucias y llenas de polvo. (I)
