Cuidados con animales domésticos

El contacto de las personas con animales domésticos es un símbolo de amor, pero también debe existir responsabilidad y cuidados a las mascotas para evitar que ciertas conductas terminen por afectar la salud de las personas que conviven con ellos.
Sergio Frías, responsable técnico administrativo del Centro Médico “Nuestra Señora de la Elevación” de la Diócesis de Ambato, recordó que los animales poseen una microbiota distinta a la del ser humano, lo que puede generar zoonosis, es decir, enfermedades transmitidas de animales a personas. “El contacto excesivo, como permitir que las mascotas suban a la cama o besarlas en la boca, incrementa el riesgo de contagio”, afirmó.
En cuanto al cuidado de las mascotas, el especialista señaló que bañarlas con demasiada frecuencia o mantenerlas siempre dentro del hogar puede afectar su pelaje, su sistema inmunológico y su comportamiento. “Los perros necesitan correr, relacionarse con otros animales y tener independencia. El exceso de apego también puede limitar la capacidad para relacionarse incluso con otros seres humanos”, agregó.
Por su parte, la médico veterinaria Ruth Escobar Ramos coincidió en la importancia de establecer límites claros. “Las mascotas deben tener su propio espacio, sus utensilios y hábitos. No deben comer en la mesa ni compartir objetos de uso humano”, explicó.
Escobar enfatizó la necesidad de mantener al día el calendario de vacunación y desparasitación, especialmente en perros, debido a la presencia de enfermedades endémicas como el moquillo, una patología viral grave y sin cura. “Aunque la mascota no salga de casa, el virus está en el ambiente”, señaló.
Sobre los gatos, la veterinaria aclaró que existe desinformación respecto a la toxoplasmosis. “El contagio en humanos se da principalmente por carne mal cocida o verduras mal lavadas. Los gatos no son la principal fuente, aunque sí se debe mantener una adecuada higiene”, puntualizó.
Ambos especialistas coincidieron en que las mascotas son miembros importantes del hogar y merecen amor y respeto, pero también reglas. “Cuidar a un animal implica educarlo, proteger su salud y la de la familia. No se trata de alejarlos, sino de convivir responsablemente”, concluyeron. (I)
