Deterioro del centro de Ambato

Para quienes vivimos y crecimos en el centro de la ciudad, es muy doloroso observar el deterioro que ha sufrido con el paso de los años la zona céntrica de nuestra urbe. La transformación del centro, que durante décadas fue el eje comercial, institucional y social de Ambato, en una zona roja ha sido gradual y ha dejado huellas profundas, como innumerables casas en venta, locales comerciales abandonados y barrios vacíos.
El principal problema que afecta al centro de Ambato es la inseguridad. El aumento del microtráfico, los robos, la prostitución, las personas libando en la vía pública y la violencia asociada que han desplazado a consumidores y empresarios. Esto ha hecho que las personas hayan reducido su permanencia en el centro, especialmente en horas de la tarde y noche, y que muchos negocios hayan acortado horarios o cerrado definitivamente.
Como resultado, muchos negocios e instituciones se han desplazado hacia otras zonas de la ciudad. Este sector ha perdido demanda y dinamismo, afectando especialmente al pequeño comerciante y a los propietarios de inmuebles de esta zona, la cual, según la Comandancia de Policía de la Subzona Tungurahua, es una de las más peligrosas de Ambato. En términos económicos, esto ha reducido ventas, empleo e inversión en la zona, debilitando la economía del sector. Esto por no hablar del turismo, el cual se ha visto afectado directamente cuando una de las zonas que debería ser insignia de la ciudad está en pleno declive.
Este problema, sin embargo, tiene implicaciones sociales más amplias. La migración de residentes hacia otros sectores ha vaciado viviendas y barrios enteros y ha debilitado la vida comunitaria. El exceso de oferta de inmuebles ha presionado a la baja los precios de venta y arriendo, pero también ha desmotivado la inversión en mantenimiento y mejora de las viviendas.
Recuperar este espacio ha sido una necesidad urgente no atendida por las administraciones municipales, lo que ha empeorado el problema. Por lo mismo, para quienes vivimos y crecimos en el centro de la ciudad, decir que somos de esta zona ha pasado de ser un orgullo a un motivo de vergüenza. (O)
