Consagrados a Dios fueron bendecidos

La conmemoración de la Vida Consagrada así como la celebración de la Virgen de la Candelaria se desarrolló con misa especial en el interior de la iglesia de San Francisco, ayer.
Es importante que los hermanos y hermanas consagradas no decaigan y tengas esperanzas, porque hay que cumplir la misión del Señor. “Sigamos trabajando para que Dios siga actuando en nosotros, ya que Dios es la luz de las naciones. Estemos seguros que esa luz iluminada nos dará a nosotros la sabiduría para tomar buenas decisiones en estos tiempos”, mencionó monseñor Giovanny Pazmiño, obispo de la Diócesis de Ambato,
Felicitó a las comunidades religiosas por la tarea evangelizadora y agregó que como obispo siempre les estará acompañando, porque la gran tarea que desarrollan es muy noble, y además, en Tungurahua la gente está contenta, sobre todo, donde están los religiosos, ya que se sienten guiados y acompañados.
El obispo diocesano, también invitó a pedir a la Virgen de la Candelaria a seguir encendiendo la llama de la vocación para que no se apague nunca.
Como parte de la misa, las monjas presentaron sus ofrendas de manera humilde y fueron recibidas por monseñor en el altar mayor.
Al final de la eucaristía la comunidad franciscana agradeció la buena voluntad de monseñor, de las órdenes religiosas, como de los feligreses por estar todos juntos en un momento tan especial y único. (I)
