¿Retorno  del Ecuador a los Mercados Financieros Internacionales?

Columnistas, Opinión

El eventual retorno del Ecuador a los mercados financieros internacionales se perfila como uno de los hitos económicos más relevantes de 2026. Tras varios años de exclusión, elevados niveles de riesgo soberano y una estructura fiscal sometida a fuertes presiones, el país se encamina a reabrir el acceso al financiamiento externo mediante una estrategia que combina disciplina fiscal, transparencia institucional y reconstrucción de la confianza de los inversionistas.

En este contexto, el Gobierno de Daniel Noboa ha iniciado la contratación de un asesor financiero internacional con el objetivo de estructurar una estrategia técnica para la emisión de bonos soberanos, ordenar el calendario de operaciones y enviar una señal clara de estabilidad al mercado. La primera emisión, estimada en alrededor de 1.000 millones de dólares, estaría orientada principalmente al refinanciamiento de pasivos existentes y no a la obtención de liquidez adicional, una decisión que busca reducir la percepción de riesgo y evidenciar prudencia en la gestión fiscal.

No obstante, las condiciones externas siguen siendo complejas. El riesgo país, que se mantiene en torno a los 492 puntos, continúa encareciendo el acceso al financiamiento, con tasas potenciales que podrían ubicarse entre el 8,9 % y el 10 %, muy por encima de las condiciones ofrecidas por los organismos multilaterales. Para que una emisión de estas características resulte viable y sostenible, Ecuador deberá cumplir estrictamente con el servicio de la deuda reestructurada en 2020, cuyo periodo de gracia concluye en 2026, además de profundizar medidas orientadas a fortalecer la sostenibilidad fiscal de mediano plazo.

El retorno a los mercados no es únicamente una operación financiera; implica, sobre todo, la construcción de una narrativa creíble sobre el compromiso del país con reformas estructurales. El control del gasto corriente, la modernización del aparato estatal y la reducción progresiva de subsidios constituyen señales clave para los inversionistas y los organismos internacionales. Si bien el país ha mostrado avances en la reducción del déficit fiscal y en el fortalecimiento de las reservas internacionales, persisten desafíos significativos, especialmente en el delicado equilibrio entre el financiamiento multilateral y las emisiones de deuda soberana que no comprometan la estabilidad futura.

En definitiva, el regreso del Ecuador a los mercados financieros internacionales dependerá de su capacidad para transmitir certidumbre, responsabilidad y coherencia en la gestión económica. El país tiene ante sí la oportunidad de reinsertarse de manera ordenada, corregir desequilibrios históricos y demostrar que ha aprendido de los episodios de volatilidad y renegociación del pasado. Si logra sostener una política fiscal disciplinada, cumplir con sus obligaciones y proyectar un plan económico creíble, el Ecuador podrá recuperar el acceso al financiamiento externo en condiciones más favorables y sentar bases más sólidas para un crecimiento sostenible.  (O)

Deja una respuesta