Emociones que enseñan

Las emociones son parte inseparable de la vida humana. Nos acompañan en cada experiencia, moldean nuestras relaciones y, sobre todo, influyen en la forma en que aprendemos. En el ámbito escolar, reconocerlas se ha vuelto una necesidad urgente, especialmente cuando se trata de niños y niñas en etapa de formación.
El Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineval) analizó las autobiografías de estudiantes de séptimo de Educación General Básica de tres instituciones interculturales bilingües. Con ayuda de herramientas de inteligencia artificial, buscó descubrir qué sentimientos predominan en sus escritos y qué revelan sobre su bienestar emocional.
El resultado fue una nube de palabras que refleja dos mundos: uno lleno de “familia”, “amigos”, “felicidad” y “jugar”; y otro que muestra “tristeza”, “abandono” y “pérdida”. Aunque predominan los términos positivos, la presencia de emociones negativas advierte realidades difíciles como la migración o la separación familiar.
El estudio también mostró que muchos estudiantes expresan sus emociones de manera contenida. En contextos escolares, donde predomina la formalidad, hablar de sentimientos puede parecer inapropiado. Sin embargo, detrás de frases simples se esconden historias de resiliencia y esperanza.
La inteligencia artificial permitió ver lo que a simple vista no se percibe: cómo los estudiantes viven sus emociones entre lo cotidiano y lo silencioso. Más allá de los números y gráficos, los hallazgos invitan a mirar la educación con más empatía y humanidad.
Porque enseñar no es solo transmitir conocimientos. Es también acompañar emociones, escuchar silencios y reconocer que, en cada aula, las palabras no solo cuentan historias: también revelan corazones que aprenden a sentir. (O)
