Combinación de sustancias una decisión mortal

Entre los factores que pueden aumentar la vulnerabilidad de personas jóvenes frente a contextos de riesgo, está la mezcla del consumo de sustancias.
El médico cirujano y experto en Psicología, Carlos Arizo Von Maack, indicó que estudios muestran que jóvenes suelen consumir alcohol y drogas (como éxtasis, cannabis) con la intención de “mejorar” su vida sexual: para aumentar atracción, deseo, sociabilidad o desinhibición.
Sin embargo, ese consumo se asocia fuertemente con decisiones impulsivas luego del consumo.
“Esa “desinhibición” psicoactiva, ya sea por alcohol o drogas, puede hacer que una persona se encuentre en un estado de vulnerabilidad, con menor capacidad de juicio, auto-protección o evaluación de riesgos. Aumento del riesgo de violencia, agresiones o victimización”, dijo.
Un estudio concluyó que el consumo de sustancias psicoactivas (alcohol, drogas) en adolescentes y jóvenes está asociado con un mayor riesgo de conductas violentas, tanto de agresores como víctimas.
Es decir: el estado de intoxicación puede actuar como facilitador, no necesariamente determinante, de violencia. “La mezcla de desinhibición, alteración cognitiva, impulsividad, plus factores sociales (contexto, presión de pares, desconocimiento, falta de redes de apoyo) pueden incrementar dramáticamente la vulnerabilidad de jóvenes”, explicó.
Aclaró que el uso repetido y prolongado de sustancias puede derivar en trastornos por dependencia, con consecuencias negativas duraderas en la salud física, mental y en la integración social, académica, laboral, familiar
“Al analizar el asesinato de Allison P., desde esta perspectiva, es posible plantear hipótesis. En situaciones de consumo, la víctima puede no estar en condiciones de darse cuenta del peligro o de reaccionar, su capacidad de resistencia, discriminación, alerta se ve comprometida. Eso no justifica el crimen, pero ayuda a explicar cómo se crea un contexto de riesgo alto”, manifestó el experto. (I)
