EL HOMBRE ATRAE AQUELLO QUE ES, NO AQUELLO QUE QUIERE / Edison Narváez Z.

Columnistas, Opinión

Las cosas que ocurren en este mundo no son en sí mismas ni alegres ni tristes, en realidad son nuestros pensamientos los que les dan el sabor dulce o amargo. Ciertamente el hombre puede ser sano o enfermizo, feliz o amargado en la medida en que tenga pensamientos de salud o enfermedad, de alegría o de tristeza.

El pensamiento es el milagro más grande que se nos ha heredado, es la capacidad que tenemos para representar ideas en nuestra mente y a partir de ahí podemos elegir nuestros pensamientos; en otras palabras, es el control del pensamiento lo que le permite al hombre alcanzar el equilibrio de su carácter o la serenidad para poder gobernarse y adaptarse a un mundo cada vez más convulsivo.

Entonces ¿Cómo controlamos nuestros pensamientos?  Es a través de nuestras facultades intelectuales que podemos controlar nuestros pensamientos; nuestras facultades intelectuales residen en nuestra mente consciente y son la imaginación, la percepción, la razón y la memoria; es el uso adecuado de estas facultades que nos permiten controlar nuestros pensamientos.

Cuando el hombre aprende a gobernar sus pensamientos, alcanza el dominio de sí mismo y puede adaptarse a los cambios abruptos del entorno, se transforma en un hombre confiable y muchos quieren aprender de él. Cuanto más tranquilo es un hombre mayor es su éxito. Entendiendo ese éxito como la obtención de un estilo de vida más equilibrado e integral y no como el alcance de logros materiales, porque esto es circunstancial y eventualmente puede ser consecuencia de lo anterior. En ocasiones estamos ansiosos de mejorar nuestras circunstancias, pero hacemos muy poco por mejorar nuestra actitud; y por eso permanecemos atados una realidad hostil y antagónica.

Por tanto queridos lectores es necesario entender que el entorno de la vida de una persona siempre estarà en armonía con su estado interior. Ojo con lo que voy a decir “El hombre  atrae aquello que es no aquello que quiere”.

En fin, no pretendo ser ni psicoanalista ni prosélito de ninguna religión, únicamente quiero destacar la importancia de tener calma en nuestros pensamientos; no permitamos que nuestra vida se envenene con pensamientos negativos que  estropean nuestra felicidad. Si no estás satisfecho con lo que tienes, entonces intenta cambiar tus pensamientos por las cosas que deseas y no pienses en las cosas que no deseas.

Cuando tus pensamientos coinciden con tu deseo. ¡Te sientes bien!…Tus emociones pasan de la satisfacción a la expectativa, del anhelo a la alegría… Pero cuando tus pensamientos no coinciden con tu deseo o si prestas atención a la ausencia de lo deseado ¡Te sientes mal!…. Que tus pensamientos coincidan con tus deseos….

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