PREGUNTA FÁCIL, RESPUESTA ERRADA/ Mario Fernando Barona

Columnistas, Opinión


Le voy a pedir que por favor responda a la siguiente pregunta que es bastante fácil: ¿Por qué la noche es oscura? Usted seguramente responderá porque el Sol se esconde y por lo tanto no brilla en este lado de la Tierra. Pero yo le contestaría que de todos modos hay muchísimas estrellas en el cielo (miles de millones infinitamente más intensas que el Sol) y que por eso su luz debería llenar el espacio; usted, desde la lógica, trataría de convencerme afirmando que están muy lejos y por eso su luz nos llega muy débil. Yo le insistiría, sin embargo, haciéndole notar que a pesar de su lejanía estamos colmados -literalmente- de estrellas y que justamente por esa descomunal cantidad de astros incandescentes que nos rodean, el cielo, sin duda, debería estar iluminado.

La verdad es que esa “fácil pregunta” inicial (¿por qué la noche es oscura?) cuyas respuestas nos resultan ciertas e inequívocas, mantuvo por muchos siglos angustiados a los astrónomos, hasta ahora, que sabemos que esas preguntas fueron pertinentes y las respuestas incorrectas.

Este mismo fenómeno de pregunta fácil – respuesta errada se presenta también en nuestro día a día. Ejemplo. Si le pregunto ¿Elegiría como sus gobernantes a tiranos, delincuentes, políticos vinculados al narcotráfico, inmorales, deshonestos, ladrones, prostitutas, prófugos de la justicia y aliados del hampa? Usted segura y contundentemente me va a responder que no. (Respuesta errada) porque yo le refutaría diciéndole que en la práctica eso sí pasa poniéndole como ejemplos a Cuba, Colombia, Nicaragua, Venezuela, México, Argentina, Ecuador del 2007 al 2017 y varios otros. Aquí, si usted es de centro o derecha lo va a aceptar sin problema, pero si es de izquierda radical me va a responder que todos los dirigentes de esos países son perseguidos políticos, acusados sin razón ni pruebas y recitará el mismo discurso en contra de la oligarquía, el imperialismo, la banca, etc. etc. etc. (Otra respuesta errada) porque le insistiré señalando que todos esos políticos mantienen en su contra una enorme cantidad de pruebas inocultables que confirman al menos uno de los adjetivos antes descritos, pero será en vano porque simplemente lo seguirá negando. (Más respuestas erradas).

La razón cosmológica que explica esa oscuridad es la misma que revela que aunque haya espacio entre árbol y árbol no se puede ver a través de un bosque: cuanto mayor sea el bosque (el espacio sideral) más árboles obstaculizarán el campo visual (la luz de las estrellas). Pero ojo, no es lejanía, es demasiado espacio que no es lo mismo. Ahora bien, esta explicación científica de por qué la noche es oscura, curiosamente también encaja para los políticos corruptos porque aquí cada uno de los árboles del tupido bosque vendrían a ser las pruebas inocultables de su corrupción que a su vez cegarían la resplandeciente luz de la verdad y el buen juicio de algunos fanáticos resentidos. (O)

mariofernandobarona@gmail.com

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