Peticiones para Sínodo en la Amazonía

Interculturalidad
Religiosos comentan que resulta escandaloso que se criminalice a los líderes e incluso a las comunidades por el sólo hecho de reclamar sus mismos derechos. (Foto desdelafe.mx)
 

Ciudad del Vaticano, (EFE).- Aunque la atención mediática del Sínodo sobre la Amazonía se ha centrado en la propuesta de poder ordenar sacerdotes a hombres casados en las zonas más aisladas de esta región, el documento final contiene numerosas propuestas de la zona y de los pueblos indígenas.

Ante la situación apremiante del planeta y de la Amazonía, la ecología integral no es un camino más que la Iglesia puede elegir de cara al futuro en este territorio; es el único camino posible, pues no hay otra senda viable para salvar la región. La depredación del territorio viene acompañada del derramamiento de sangre inocente y de la criminalización de los defensores de la Amazonía.

Proponemos definir el pecado ecológico como una acción u omisión contra Dios, contra el prójimo, la comunidad y el ambiente. Es un pecado contra las futuras generaciones y se manifiesta en actos y hábitos de contaminación y destrucción de la armonía del ambiente, transgresiones contra los principios de interdependencia y la ruptura de las redes de solidaridad entre las criaturas.

También proponemos crear ministerios especiales para el cuidado de la «casa común» y la promoción de la ecología integral a nivel parroquial y en cada jurisdicción eclesiástica.

Como manera de reparar la deuda ecológica que tienen los países con la Amazonía, proponemos la creación de un fondo mundial para cubrir parte de los presupuestos de las comunidades presentes en la Amazonía que promueven su desarrollo integral y autosostenible y así también protegerlas del ansia depredadora de querer extraer sus recursos naturales por parte de las empresas nacionales y multinacionales.

– Adoptar hábitos responsables que respeten y valoren a los pueblos del Amazonas, sus tradiciones y sabiduría, protegiendo la tierra y cambiando nuestra cultura de consumo excesivo, la producción de residuos sólidos, estimulando la reutilización y el reciclaje.

– Proponemos que sea establecida una Universidad Católica Amazónica basada en la investigación interdisciplinaria (incluyendo estudios de campo), en la inculturación y en el diálogo intercultural.

– El nuevo organismo de la Iglesia en la Amazonía debe constituir una comisión competente para estudiar y dialogar, según usos y costumbres de los pueblos ancestrales, la elaboración de un rito amazónico, que exprese el patrimonio litúrgico, teológico, disciplinario y espiritual amazónico. (I)

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