Innovar en tiempo de crisis / Patricio Chambers M.

Editoriales, Opinión

 

Es evidente que los mercados mundiales están pasando por un proceso de cambios fuertes, producto de una crisis que se ve reflejada en la poca demanda de productos especialmente primarios.

Frente a esto los empresarios así como los nuevos emprendedores deben prepararse y contar con la suficiente holgura en cuanto a sus costos de producción, pues sólo de esta manera podrán resistir escenarios de baja demanda en la compra de productos.

Es conocido que la mejor manera de protegerse ante dicha situación, es invertir en investigación y desarrollo (I+D), ya que la empresa que está innovando siempre, es aquella que va ser capaz de sobrevivir y poder otorgar un producto diferencial y apetecible a sus clientes.

Por otro lado, hay que estar muy atentos en ciertos aspectos como la reducción de costos, para evitar un choque con el recurso humano porque éste representa uno de los factores determinantes para generar ganancias en la empresa.

Muchos dueños y gerencias caen en el clásico paradigma que los lleva pensar que reducir personal es la solución más rápida para reducir costos, pero reducir personal valioso y con experiencia es literalmente “ponerse la soga al cuello” pues termina siendo algo anti-estratégico.

Más bien hay que mantenerse vigilantes y no descuidar otros aspectos como la calidad y los niveles de producción, ya que son muy importantes para poder protegernos ante posibles crisis financieras en estos tiempos de inestabilidad política y económica.

Hay que ampliar la visión y aprovechar las oportunidades que nos brindan los nuevos escenarios, para emprender innovaciones importantes en la forma tradicional de llevar las empresas, pese a que las noticias puedan no ser las más alentadoras.

La idea es alentar a la búsqueda de soluciones frente a problemas reales y, en especial no temer iniciar nuevos desarrollos en medio del panorama incierto en el que vivimos.

La creación de espacios para iniciativas de innovación en las empresas, lograr generar también nuevos negocios para los tiempos por venir, donde se pueda construir un entorno empresarial donde premisas como las de ganar – ganar se hacen realidad.

Para llegar a todo esto debemos analizar nuestra situación actual y ver hacia dónde queremos llegar. Ese descubrir tiene que ser divertido, retador y también real. Buscar nuestras raíces será como vivir la misma vida, cosa que hemos dejado de disfrutar por comprar sueños vanales que la sociedad misma nos ofrece.

Generar nuevos negocios, nuevos campos de acción, es algo permanente en todo ser humano y en toda sociedad. La capacidad de crear y transformar las cosas está en nuestro ADN y está en nuestras manos hacerlas mejor cada día. Sólo es un tema de decisión. (O)

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