Ecuador: Estar calmados tras caso de coronavirus

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La ministra de Salud, Catalina Andramuño, en una rueda de prensa también confirmó que se ha ampliado a 149, las personas observadas por tener contacto con la paciente positiva de coronavirus, una mujer adulta que llegó de España el pasado 14 de febrero y que en principio no presentó síntomas de la enfermedad. (Foto teleamazonas.com)

Quito, (EFE).- Las autoridades ecuatorianas hicieron este sábado un llamamiento a la calma a la población, angustiada tras el anuncio de un primer caso confirmado de coronavirus en el país, situación que ha obligado a suspender actos masivos en las ciudades costeras de Babahoyo y Guayaquil.

Agregó que de las personas relacionadas con el caso, sólo a cuatro se les ha realizado las pruebas de laboratorio, y que ya una de ellas ha sido descartada, mientras se espera para hoy mismo los resultados de los otros tres.

A todos ellos -agregó- se les ha hecho un seguimiento que durará catorce días, como establecen los protocolos y procedimientos establecidos por la Organización Mundial de la Salud. 

Ella pidió a la población que se informe a través de los medios oficiales, debido a la serie de rumores que han circulado en redes sociales y que han generado una angustia generalizada en la ciudadanía.

Andramuño dijo, por ejemplo, que es excesivo el afán de muchos ciudadanos por adquirir en las farmacias mascarillas de protección respiratorias, cuyas existencias se han terminado en algunas locales del centro de Guayaquil.

La ministra dijo que ese tipo de insumos se deben usar sólo en caso de que la persona tenga algún tipo de afección respiratoria.

Sobre la paciente de coronavirus, dijo que sigue en terapia intensiva, en un sitio de aislamiento en uno de los quince hospitales que han sido adecuados para atender este tipo de casos.

La paciente «sigue en condiciones críticas», pero con todos los cuidados médicos posibles, añadió la funcionaria, que pidió a la ciudadanía y a los medios de información que no revelen la información personal o familiar de la paciente.

Por su parte, Pedro Pablo Duart, gobernandor (representante del Ejecutivo) en la provincia de Guayas, cuya capital es Guayaquil, indicó que se ha emprendido una operación para el control de precios de las medicinas e insumos que han sido demandados por la población.

Aunque también coincidió en que los ciudadanos no deben exagerar en el consumo de implementos como las mascarillas, indicó que se ha registrado un proceso especulativo en el mercado guayaquileño.

Wladimir Ramírez, de Gestión de Riesgos, volvió a llamar a la calma a la población y recordó que el coronavirus es muy contagioso, aunque su letalidad es de apenas un 2 a 3 por ciento, y de los casos aparecidos, sólo un 5 por ciento ha requerido de hospitalización.

Señaló que enfermedades como la influenza tiene una letalidad del 30 por ciento, por lo que insistió en pedir a la ciudadanía que guarde la calma, así como fortalezca sus hábitos de higiene.

«Lavado de manos y aprender a estornudar», fueron las recomendaciones de Ramírez.

Poco antes del mensaje de las autoridades, una oleada de personas acudió a farmacias de Guayaquil en busca de mascarillas de protección respiratoria, justo después de que se confirmara el primer caso de coronavirus en el país.

La alerta ciudadana se extendió luego de que se suspendieran todos los actos de concentración masiva de personas, entre ellos dos partidos del campeonato de fútbol.

Efe constató la aglomeración de personas en varias farmacias del centro guayaquileño, donde hacían fila entre veinte y un medio centenar de personas para adquirir los dispositivos para cubrir boca y nariz, así como otros insumos sanitarios.

En algunas farmacias se han agotado rápidamente las reservas de mascarillas y ha repuntado la demanda de gel antiséptico, botellas de alcohol medicinal y vitaminas, entre otros productos que se ofrecen contra las infecciones gripales.

Y es que Guayaquil, además, ha soportado en los últimos días fuertes aguaceros que han anegado varias zonas de la ciudad, lo que podría convertirse en un factor para la reproducción de mosquitos transmisores de enfermedades como el dengue y la malaria. 

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