Santa Rosa reclama mayor seguridad

Editorial

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El país se encuentra preocupado por la proliferación de la inseguridad que se expande cada día, en tal forma que no existe lugar seguro para vivir. Ciudades, barrios, parroquias rurales, recintos están infestados por la delincuencia  que mantiene a la población en zozobra y angustia permanentes.

La parroquia Santa Rosa del cantón Ambato ha sido escogida por los delincuentes para imponer su ley.   Todos los días se conoce algún ilícito,   robos, estafas, abuso de menores, violaciones, asaltos a mano armada, asesinatos, secuestros.  La población se siente desprotegida de parte de las autoridades;  la mayor parte de las denuncias no arrojan los resultados esperados.

Esta parroquia tiene el mayor número de habitantes, cercano a los treinta mil, a más de la población flotante, que supera a algunos cantones de la provincia. Las actividades comerciales, agropecuarias, artesanales, profesionales,  de transporte, hacen  un gran emporio de trabajo esforzado y digno que, en modo alguno, puede ser arrebatado por los delincuentes locales y de otros lugares.

No se puede ignorar la presencia de varias industrias, así  como el crecimiento sostenido de todas las actividades existentes y otras nuevas que llegarán a instalarse en su jurisdicción.

Es indispensable  que se dote de todos los servicios básicos y  necesarios, entre ellos, un PAI bien equipado con suficiente personal, con vehículos para cubrir los servicios las 24 horas del día. No es mucho pedir, es factible que esta necesidad improrrogable sea atendida cuanto antes. El pueblo reconocerá a las autoridades  por este valioso aporte a su seguridad. (O)

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