Piloto Automático / Edison Narváez Z.

Columnistas, Opinión

Los seres humanos en todo momento estamos conversando con nosotros mismos; es en éste diálogo interno permanente en donde se encuentran los pensamientos dominantes que ciertamente tienen un gran impacto en nuestras vidas, pues originan nuestras emociones.

Evidentemente, los seres humanos invertimos o gastamos inútilmente alrededor de 14 horas al día dialogando con nosotros mismos; lo sorprendente es que al menos un 80% del tiempo que pasamos parloteando internamente lo hacemos con pensamientos, reflexiones y afirmaciones negativas, y claro empezamos a ver el mundo externo de acuerdo a nuestros pensamientos internos, dicho de otra manera si mis pensamientos son negativos entonces mi mundo externo es negativo, si creo que soy un inútil entonces no voy a progresar.

Esencialmente, el diálogo interno es una comunicación con nuestro YO interno, por ésta razón es que no debemos dejar que éste diálogo viaje en piloto automático, porque la tendencia será hacia el negativismo y/o pesimismo, esto a consecuencia de nuestra programación mental limitada que ha sido forjada desde la infancia por un sistema social y educativo mediocre.

Estimados lectores evitemos que en nuestro diálogo interno predominen los pensamientos negativos: “Yo no puedo”, “Yo no sirvo”, “Yo no soy capaz”, “Yo no merezco”; este tipo de diálogo condiciona nuestro mundo y nos genera una realidad limitante.

Lo anteriormente anotado nos invita a mejorar nuestro diálogo interno, a tratar de convertirlo en un aliado nuestro para vivir mejor, generar autoconfianza y llegar a concluir exitosamente nuestros deseos.

El hecho de mejorar nuestro diálogo interno significa convertirlo en positivo y optimista, el cerebro graba estos pensamientos, cuando el cerebro ve hacer algo bueno o malo, genera una semilla que crece generando pensamientos dominantes positivos, es decir que si yo me veo a mi mismo siempre tratando a las personas con amor, voy a creer que eso es lo normal en el mundo y voy a tener amor.

Aprendamos a sembrar semillas (pensamientos positivos), la felicidad se la siembra no te la da ni te la quita nadie, la felicidad es algo interno que tu siembras en tu corazón y después la experimentas en tu mundo externo, tengas o no tengas la gran casa o el gran auto, tu felicidad no depende de eso, eso es un extra, un adicional en tu vida. Evitemos el Piloto automático, éste se encuentra programado hacia lo negativo, lo envidioso y mediocre. (O)

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