Maestrías buscan calidad educativa y no masificación

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Franklin Tapia, rector de la Universidad Tecnológica Indoamérica (UTI), sostiene que las universidades pasan por procesos internos rigurosos de control y pertinencia al proponer maestrías y luego deben ser aprobados en el CES. (Foto El Heraldo)

Las universidades forman profesionales de cuarto nivel para lograr el cambio de realidades y que los maestrantes respondan a los requerimientos no sólo del contexto local sino del mundo; mientras que, el anhelo de quienes pagan para adquirir nuevos conocimientos es fortalecer sus destrezas y habilidades para enfrentar los retos sociales al tiempo de mejorar su nivel de vida.

La Universidad Católica Sede Ambato (Pucesa) ofrece actualmente la maestría de Innovación en Educación. Está en trámite las maestrías en Diseño, Psicología, Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) y en Derecho. Se espera ofertarlas a finales del presente año, explicó Concepción Bedón, coordinadora de la Oficina de Posgrados.

En curso están las maestrías en Liderazgo e Innovación Educativa; como también, Administración de la Economía Social y Solidaria. La maestría que se aperturará es en Derecho Constitucional que fue aprobada por la Dirección de Posgrado del Consejo de Educación Superior (CES). Esta última oferta académica tiene demanda, porque hace seis años se inició con las maestrías en Derecho Procesal, Civil, Penal y Constitucional. Los abogados solicitaron oportunamente que se retomen estas ofertas, manifestó Franklin Tapia, rector de la Universidad Tecnológica Indoamérica (UTI).

La Universidad Técnica de Ambato posee 10 facultades, 59 carreras y 40 maestrías. Se forman mil estudiantes para cuarto nivel en las unidades académicas, ya sea en el área técnica, en Ciencias de la Salud, Ciencias Empresariales (Contabilidad, Auditoría, Administración), en Ciencias Humanas y de la Educación, en Ciencias Agropecuarias y Medicina Veterinaria, sostuvo el rector Galo Naranjo.

Cada maestría es parte del estudio extenso que implica el marco de referencia que evidencia la necesidad del contexto local y nacional; es decir, que exista la demanda y que las universidades tenga la capacidad de respuesta (talento humano, infraestructura física de primer nivel y tecnológica; como también bases, de datos para fortalecer los procesos de investigación).

El marco de referencia permite delimitar los perfiles de los egresados para responder a la sociedad mundial y demostrar liderazgo y competencia en cualquier país. Por esta razón las universidades establecen convenios internacionales.

Establecido el perfil profesional se organiza el currículo ya sea por módulos con la interrelación teórica y práctica, la presencia de la investigación, horarios de asistencia, perfiles de los docentes y el marco administrativo. La calificación mínima es de 8 puntos en asistencia y 85% de asistencia. Las faltas deben ser bien justificadas de acuerdo a la ley.

El CES funciona articuladamente con la Senescyt que analizan detenidamente la pertinencia de los programas de maestría y mediante consejeros que presiden comisiones, los documentos son enviados hacia los expertos de otras universidades del país o del exterior para que revisen y analicen las futuras maestrías. El trámite es largo que van entre seis meses o más del año. Las universidades han solicitado agilidad. Confían en la apertura que desde ya, han brindado las autoridades nacionales. (I)

 

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