Informalismo tuvo su repercusión / Editorial

Editorial, Opinión

 

Si bien es cierto que la reciente Fiesta de la Fruta y de la Flores (FFF) dejó un buen rubro económico para el sector hotelero y diversos comercios que se hicieron presentes, no todo fue color de rosas para otras plazas que, ante la informalidad de comerciantes en las calles, tuvieron poca venta, siendo el caso del Mercado Colón y Plaza Primero de Mayo, principales sitios de compra y venta de productos alimenticios.

Lastimosamente, el comercio informal ha sido una problemática de años atrás, la cual todavía se mantiene latente en la zona céntrica de la urbe ambateña. Autoridades, responsables en velar por esta ‘situación molesta’, han manifestado que por motivo de la FFF, muchas veces es difícil controlar a tanto informal, siendo una expresión en la que como medio estamos de acuerdo, por no existir el suficiente personal para poner orden a tantos vendedores ambulantes.

Ventas como platos típicos, frutas en garajes y puestos en cada esquina, repercutió en los comerciantes de los mercados mencionados anteriormente. Representantes de estas plazas, explicaron que existió una competencia “desleal”, en cuanto a que las autoridades no dieron el suficiente apoyo y, a su vez, concordaron en que la venta informal por parte de comerciantes está mal, ya que deben tener consciencia en que eso a las personas que tienen un puesto en un mercado, regulado y con permiso, afecta considerablemente en su economía.

Se espera, como todos los años, que el Municipio de Ambato, tome cartas serias en el asunto y exista una medida drástica con el informalismo, ya que a más de afectar el paso en veredas, sobre todo en la avenida Cevallos, donde se evidencia más ambulantes, también repercute en el comercio legal, porque no es lo mismo cumplir una serie de permisos avalados por GAD ambateño para tener un puesto y local de venta de alimentos, que ofrecer los mismos productos a la ciudadanía, sin la regulación respectiva, sobre todo de sanidad. (O)

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