FAUSTO A. DIAZ LOPEZ
Los venezolanos hablan del cómo y del por qué, surgió el fenómeno Chávez. Este problema peliagudo que tienen entre manos, no saben cómo resolverlo, unos piensan que un levantamiento de las fuerzas vivas le obligaría a dejar el poder. Otros creen, que su reemplazo debe ser por la vía electoral. Conocida la testarudez y los recursos Estatales que maneja creemos que un remplazo por la vía comicial tropezaría con graves y complejos problemas. En Venezuela, gobierna un caciquismo abusivo y despótico que lo controla todo. Da la sensación de que todos los poderes del Estado están subordinados al presidente. Analistas políticos venezolanos, comentan, que el ejército y la fuerzas del orden no están al servicio de la Nación sino del Ejecutivo, por lo tanto, las instituciones que dirimen en una lid electoral no tienen ningún chance de entregar resultados que sean adversos a las aspiraciones del caudillo. A esto debemos añadir, el uso desembozado de los dineros públicos que se invierten en campañas electorales permanentes, para mantener viva la imagen y la popularidad del dictador. Este panorama nos hace pensar que la vía de remplazo será otra, que exigirá mucha entrega y sacrificio de esa heroica Nación, de no ser así, el pueblo del Orinoco tendrá a Hugo Chávez para largo tiempo.
Venezuela es un país rico que no ha podido vivir en la opulencia, porque ha estado varias veces gobernado por verdaderas satrapías. Desde hace 11 años, ha sufrido un humillante descenso de su nivel de vida. La inmensa riqueza obtenida por la venta del petróleo, ha servido para que la camarilla que gobierna, viva en una fiesta perpetua y para que los dineros públicos, consigan gobiernos adeptos que engrosen la ALBA para que apoyen a Chávez a realizar su sueño de convertirse en líder latinoamericano.
Del 2 de febrero de 1.999 a esta fecha, el país ha visto agravar su economía. Tiene el índice de inflación más alto de Latinoamérica (25%). El pueblo está sujeto a racionamientos de agua, de luz y en ciertas zonas hasta de gasolina. Existe escasez de alimentos. Sufre el peor azote delincuencial y de criminalidad, se han contabilizado más de 10.000 homicidios por año. Las protestas por las nacionalizaciones y confiscaciones han alterado la paz pública. Para frenar estas manifestaciones, amenazó con utilizar toda la fuerza disuasiva que posee el Estado. Las protestas ya han causado dos muertes. En un esfuerzo por desviar la atención internacional de los problemas internos se pertrechó de armas para guerrear con un enemigo imaginario.
Chávez no mira la situación del país de forma real. El tiene el propio balance de su gestión. Según su criterio: “el país está mejor que cuando él llegó al poder “. El presente mandato termina en el 2.012, pero ya se encuentra preparando el terreno para encaramarse 11 años más en el Palacio de Miraflores. A dicho: “tengo 55 años y 11 de Presidente, prometo cuidarme un poco más y si ustedes lo quieren, dentro de 11 años tendré 66, Dios mediante 22 años de Presidente”.
A los que miramos este asunto desde afuera, nos cuesta trabajo, entender, cómo personas acostumbradas a otro nivel de vida, han sido conducidas como un redil a las sótanos de la miseria más degradante. Se hace necesario, que las clases dirigentes insuflen un hálito de patriotismo y consciencia crítica en las masas inconscientes, receptoras de bonos y subsidios, para que reaccionen frente al insulto que significa, vivir de la caridad, mientras se festinan los dineros públicos y la pobreza crece de manera exponencial.
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