El impuesto verde / Editorial

Editorial, Opinión

  El llamado impuesto verde fue creado en el año 2.012 mediante    la Ley de Fomento Ambiental, que buscaba defender el medio ambiente de las afectaciones provenientes  de los automotores que, a su vez, utilizan combustibles de mala calidad con alto porcentaje de contaminantes que dañan el medioambiente y a las personas.

  En aquella Ley se consignó rebajas en el monto impositivo a pagar a determinada clase vehículos, tomando en cuenta el cilindraje y la  antigüedad.

  Así se ha mantenido la vigencia del impuesto verde, con la aceptación de todos los propietarios de los automotores.  Fue una actitud positiva para demostrar su preocupación por la defensa del ambiente tan amenazado por una serie de factores que, a lo largo del tiempo, se han venido agudizando y, a futuro, la situación  será mucho más grave si no se toman medidas enérgicas tanto a nivel local como internacional.

Desde el año 2.017 debía recaudarse en su totalidad del impuesto sin exenciones, pero con la Ley de la Alianza Pública privada se autorizó postergar por dos años las rebajas señaladas.  Hasta que, a partir del presente año, el Servicio de Rentas Internas comenzará a recaudar la totalidad del impuesto verde creado en el año 2.012.

  Este hecho ha provocado reacciones negativas en rechazo a esta nueva recaudación que, obviamente, afecta al bolsillo de los contribuyentes. Mas,  la suerte está echada y el pago se debe hacerlo, considerando que, de verdad, sirva para defender el medioambiente. También hay que anotar que la calidad de los combustibles debe mejorar. (O)

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