Delincuencia aumenta en el campo / Editorial

Editorial, Opinión


La delincuencia en el país es una lacra incontenible, que se expande en los sectores urbanos, suburbanos y rurales sin que exista poder alguno que le salga al paso para controlarlo y, peor aún, para eliminarlo de raíz como es la aspiración del pueblo.

El campo es el sector más desprotegido en el que los abigeos, ladrones, asaltantes y violadores imponen su ley, que siembran el terror en las familias y en el conglomerado social, sin lograr el respaldo integral de las autoridades y de la Policía. Esta realidad determina que la población afectada acuda a procedimientos ilegales que, en muchos casos, llegan en la muerte infamante, que jamás puede justificarse, porque la vida es un don de Dios que debe ser respetado en forma irrestricta.

El último hecho acaecido en el barrio el Mirador de una parroquia rural de Ambato –ayer fue en Posorja- han escandalizado a los ecuatorianos y han generado condenas a estos linchamientos mortales. Justa esta posición en defensa de la vida, que se contrapone a los propiciadores del aborto.

Es indispensable que la justicia ordinaria actúe con más celeridad y con estricta aplicación de la ley contra los abigeos que roban y matan sin compasión. De esta manera se vitará la aplicación de la justicia por mano propia propiciada por turbas enardecidas y desbordadas en su accionar, que no se detienen a reflexionar si los detenidos son de verdad los autores de los robos o si existe confusión. (O)

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