Contrabando/ Fausto A. Díaz  López

Columnistas, Opinión

 

 

El contrabando está considerado como un delito económico transnacional generado por las relaciones comerciales entre países. Esta forma de ilícito es muy antigua. Su mecanismo es realizar el tráfico ilegal de productos “a la par de la comercialización en el mercado legal”. Según varios analistas de este fenómeno “con la globalización no sólo creció el tráfico legal de bienes y servicios, sino también, el comercio ilegal inclusive antes y más rápido, en razón de que estos últimos no están limitados por regulaciones propias de las actividades ilícitas.

El cobro de impuestos aduaneros se inició con un sistema de organización económica de la colonia, en tal circunstancia se puso en vigencia la reglamentación que se heredó de España y que adaptada a las circunstancias nacionales sirvió larga época. En los últimos tiempos se ha elaborado una moderna normativa más eficaz para controlar el contrabando.

Los contrabandistas están atentos a los movimientos de los agentes económicos legales, para de la misma forma que ellos aprovecharse de los menores costos de un producto en un país, para trasladarlo a otro, donde la demanda en razón del precio es mayor. A esto debe sumarse la corrupción de algunos agentes aduaneros que facilitan mediante coimas el ejercicio del quebrantamiento de la ley, que a decir de los entendidos es muy blanda, castiga con penas leves a quienes cometen este delito.

La convención de las Naciones Unidas incluyó al “contrabando” en el delito de “delincuencia organizada transnacional” en razón de que es una actividad sistemática efectuada para obtener “poder o beneficios económicos” de forma ilícita. Según los estudiosos de este fenómeno, la práctica es tan antigua como “el gobierno y las leyes y tan internacional como el comercio”. “el contrabando, la piratería, el fraude, la extorsión y el comercio de bienes ilegales, tienen antecedentes antiguos y también manifestaciones nuevas”.

Las investigaciones realizadas, aseveran que el delito del contrabando está vinculado a todos los “estamentos sociales” y se encuentra en todos los países que controlan mediante aduanas la entrada o salida de mercancías. El cobro de impuestos aduaneros se inició con un sistema de Organización Económica de la colonia, en tal circunstancia se puso en vigencia la Reglamentación que se heredó de España y que adaptada a las circunstancias nacionales ha logrado consolidarse “al afianzarse a la organización política vigente y a las normas establecidas por la Constitución Nacional”. En los últimos tiempos se ha elaborado una moderna normativa más eficaz para controlar el contrabando. En nuestro medio el cesado ministro Carlos de La Torre, informó “que el Estado ecuatoriano deja de percibir alrededor de 700 millones de dólares cada año debido a la práctica del contrabando. (O)

 

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