Comuneros aseguran estar intranquilos

Ciudad
Los comuneros de las zonas rurales optan por cuidar a sus animales día y noche. (Foto El Heraldo)

Ni las alertas en grandes letreros ni las rondas comunitarias nocturnas los alejan y el robo de los animales sigue preocupando en las zonas indígenas y campesinas de la provincia.

María Juana Moyolema de 70 años de edad  todas las mañanas sale a cuidar de sus chanchos y ganado que tiene en la parcela en el sector de Huasanga Grande en Picaihua. “Hay muchos robos y más ocurren en las noches. La gente nos organizamos en rondas, pero ya ni eso respetan los delincuentes”, lamentó  

Cada pérdida de un animal, desde los cuyes a los terneros, representa el patrimonio en el campo. Aníbal Zumbana, presidente de la Unión de Comunidades de Pasa, explicó que un  borrego grande y gordo puede costar hasta 200 dólares, una vacona varía y el precio oscila hasta 600 dólares, mientras los cerdos van desde cien dólares.

Para Juan Caisaguano, presidente de la Unión de Organizaciones Campesinas e Indígenas del Noroccidente de Ambato (Unocam), no pueden ni salir de casa en el día y tampoco dormir tranquilos porque los robos les preocupan. “Para pedir que busquemos solución a este problema salimos a la marcha, porque la delincuencia es insostenible”, expresó.

El fiscal de Asuntos Indígenas, Pedro Tisalema, aseguró que trabajan entre todas las autoridades para buscar la mejor solución, sin llegar al extremo. Según las estadísticas de la Policía, hasta noviembre del 2018 se registraron apenas 60 denuncias de abigeo en la provincia. (I)

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