Acuerdo Binacionales ante la delincuencia internacional / Ing. Patricio Chambers M.

Columnistas, Opinión

Esta semana los presidentes de Ecuador y Colombia sostuvieron una reunión como parte del sexto Gabinete Binacional, en el cual se incluyeron temas de inteligencia militar y policial para contrarrestar la inseguridad a lo largo de la frontera, estableciéndose ochenta compromisos que incluyen acciones de fortalecimiento en distintas áreas.
De hecho se estableció que miembros de la Policía y FF.AA. de nuestro país estén dentro del Estado Mayor de Colombia para coordinar operaciones conjuntas tipo patrullajes fluviales y terrestres principalmente en las zonas donde se ha detectado presencia de mafias del crimen organizado.

Fue alentador escuchar del Ministro de Defensa hablar de estrategias a adoptarse indicando que el vecino país se comprometió en tener puestos fijos para el control, compartiendo destacamentos para asegurar la frontera y brindar resguardo a la ciudadanía.
Por su parte el presidente colombiano aseguró que se va a intercambiar información, vigilar y proteger la frontera, manteniendo la confianza necesaria entre militares y policías.

Todo esto también como respuesta al último atentado terrorista en San Lorenzo atribuido a un delincuente desertor de las FARC, alias “Guacho” que según se conoce se mueve junto a otras organizaciones delictivas, en la frontera de nuestros países.
Es que el problema del desarme de las FARC conlleva una serie de situaciones muy complejas especialmente para los ecuatorianos, pues si por una parte se puede hablar de un proceso de paz en Colombia, por otra nos encontramos con una realidad muy dura de aceptar y es el hecho de que la guerrilla de ese país desde hace décadas dejó de lado su lucha ideológica para corromperse en manos de mafias de narcotraficantes.

Esto ha dado nacimiento a decenas de grupos delincuenciales que alimentados por el dinero del tráfico internacional de la droga, buscarán apoderarse de territorios como lo hicieron en el pasado en el vecino país evitando que la ley y el orden se establezca para a su vez proteger las actividades ilícitas de esas mafias.

Lamentablemente durante los últimos diez años, las Fuerzas Armadas ecuatorianas sufrieron un verdadero desmantelamiento y a juzgar por los hechos fueron infiltradas ideológicamente de tal forma que hoy apenas tenemos una institución debilitada que busca recomponerse, lo cual demandará tiempo y recursos a más de importantes decisiones políticas.
Para ilustrar sólo un par de ejemplos: el primero el de los radares chinos adquiridos precisamente para el control fronterizo y que nunca funcionaron. Consideramos que las nuevas autoridades deben tomar cartas en el asunto por la seguridad de todo el país.
El otro ejemplo lo tenemos en los famosos helicópteros Dhruv cuya compra debe avergonzar a algunos altos oficiales tanto como al país entero.

Es importante comprender que hoy, la delincuencia ya no funciona en base a acciones aisladas e individuales como quizás sucedía hace poco sino que se constituyen auténticas bandas internacionales que poseen armas y aparatos con tecnología de punta. Sería ingenuo querer combatirlas careciendo de todas las herramientas necesarias. (O)

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