De corona a Autoridad… / Andrea Manjarrez Ocaña

Columnistas, Opinión


La política es tan maravillosa que todos quieren incursionar en ella, y es tan astuta en nuestro país, patria democrática, que logra estar siempre envuelta en malicia, confrontaciones, abuso de poder y hasta diezmos pero ese ya es otro tema.

La política, es la acción de servir desinteresadamente, de buscar el bienestar colectivo, de velar por el crecimiento progresivo del grupo humano por el que se trabaja. Asumir la responsabilidad de ser candidato a un cargo de elección popular, es la decisión más delicada para un profesional de cualquier área, porque significa que se siente con la capacidad intelectual, con el perfil académico adecuado, con conocimiento de las principales necesidades de una parroquia, cantón, ciudad, país al que quiere representar; tener claro lo que se quiere y se puede hacer de llegar a ostentar esta distinción.

Se acercan peligrosamente las elecciones de autoridades locales y  veo en la publicidad que ya se empieza a filtrar a través de redes sociales, los rostros de las figuras que podremos observar en nuestras papeletas de votación en marzo del presente año.

La ciudadanía ya empezó a emitir su juicio de valor, inició la crítica constructiva y por supuesto con ella, la destructiva. Por ahí encontramos a rostros “bellos”, mujeres que un día trabajaron por su tierra mediante una cinta y corona de reina, ahora son las más ofendidas en redes, debemos tener en cuenta que los reinados hace mucho tiempo dejaron de representar únicamente a la belleza física, incluso, en la actualidad, se debe cumplir una serie de requisitos intelectuales y académicos para poder postular, pero quizá la experiencia, lo que nos deja la historia, varias que dañaron el nombre o la imagen de las reinas le permite hoy a la gente no confiar en estas jóvenes mujeres. Cada persona lleva como insignia, cada logro obtenido a lo largo de la vida, así mismo la preparación intelectual  es lo más importante, yo confío en que cada quien sabe cuál es su misión, sabe de que está hecha, y así mismo sabrá asumir el reto que le corresponde con todas las características que la ciudadanía exige, mi consejo a la ciudad: el voto es nuestro y secreto tomemos la decisión personal y el tiempo dirá, y a las candidatas que deben haber considerado que su experiencia, formación, logros obtenidos las hace merecedoras de ubicarse en la palestra pública y salir ilesas y por supuesto ponerse al servicio de sus votantes, solo así podrán evolucionar con honores de Corona a Autoridad. (O)

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